Hay que tener mala suerte para perder la única pesca de la tarde por culpa de un pez más grande. Un joven pescador se encontraba en las costas de Bonita Springs, en Florida, cuando un mero gigante se come de un solo bocado al tiburón que había logrado capturar.

Las imágenes, que fueron captadas hace un mes, tienen casi 39 millones de reproducciones y muestran cómo el mero tragó sin dificultades al tiburón. Un mero suele pesar hasta 600 kilos y medir casi tres metros.