21 de octubre de 2018
Redacción Publimetro |

'Una zona llamada confort', por Renato Tello

“Había entrado a una fase de comodidad infinita que me seducía constantemente a quedarme en ella. Era un placentero callejón sin probable salida. Había entonces que tomar una decisión”.

'Una zona llamada confort', por Renato Tello
Montjüic, Barcelona. (Imagen referencial/ Shutterstock)

Han pasado ya trescientos ochenta días desde que emprendí un rumbo fuera del país. Y no, no es que cuente con desdén el número de jornadas que han transcurrido. Quizás sea el aroma del capuchino que sostengo mientras pienso en la redacción de este texto lo que ha despertado en mí cierta nostalgia y reflexión. Cómo no viajar en el tiempo con tan delicioso aroma que me acompañaba lealmente al iniciar mis excursiones laborales mientras intentaba superar el tormentoso tráfico limeño. Recuerdo claramente como esas tazas de plástico que contenían el tan preciado elixir matutino vacilaban en el interior de mi auto mientras esquivaba bruscamente a las combis asesinas. Ha pasado ya más de un año desde aquel célebre e inolvidable momento donde decidí cerrar un fastuoso capítulo profesional en mi vida, y aventurarme a cruzar el charco en búsqueda de nuevas y mejores oportunidades, de nuevos retos.

No obstante, debo confesar que antes de tomar tamaña decisión, yacía enormemente plácido en mi entonces situación laboral. Dichosamente, el trabajo que desempeñaba en ese momento me permitía ejercer mi tan querida profesión de formas inimaginables. Había logrado encontrar la combinación perfecta entre tres grandes ejes que me despertaban muchísima pasión: la ingeniería electrónica, la salud y viajar. Gracias a esa tan privilegiada posición laboral, era retado día tras día a solucionar fallas ingenieriles en sofisticados sistemas biomédicos, cuyas correcciones técnicas me otorgaban la gracia de presenciar cómo numerosos pacientes en cola podían ser diagnosticados y, en muchos casos, curados y sanados de sus males. Había encontrado un propósito humano más allá de mi propio desarrollo profesional. A esto, se le sumaba el júbilo que me producía viajar por todo el Perú y fuera de él, ya sea para capacitaciones o para atender las incidencias que ocurriesen en esos milagrosos equipos médicos.

Estaba próximo a cumplir mi primer quinquenio desempeñando ese cargo laboral. Sin embargo, curiosamente, me sentía sosegado en aquella situación. Sentía que mi estabilidad económica y laboral habían empezado a aplacar mi ímpetu natural de querer comerme el mundo. Había entrado a una fase de comodidad infinita que me seducía constantemente a quedarme en ella. Era un placentero callejón sin probable salida. Había entonces que tomar una decisión.

Luego de algunos meses de profunda meditación y algunos más de tumultuoso papeleo – muchos más de los que hubiese deseado – opté por hacer un alto a mis actividades laborales e iniciar una maestría en el Viejo Continente. La estrepitosa decisión ocasionó una lamentable planificación en esa vasta travesía. Incluso recuerdo con ironía que llegué a Barcelona sin haber
conseguido un lugar donde quedarme y con una paupérrima proyección financiera. En fin. Todo sucedió muy rápido.

Ahora, en la tranquilidad de esta cafetería me permito recordar cada experiencia vivida, cada lugar conocido, cada amistad ganada, cada momento que ese “salto al vacío” me ha otorgado felizmente durante todo este tiempo. Dicen que la sabiduría es hija de la experiencia. Pues no hay nada más cierto que eso. Esa frase cliché y muy modernista que exhorta a todos a salir de la zona de confort posee harta veracidad. El que no arriesga, no gana evocan algunos. Sí pues, enormes sacrificios demanda tamaña tarea. No obstante, me hace más feliz saber que hay quienes dieron ese salto conmigo, que han estado, están y estarán dándome su apoyo incondicional. Eso es aún más gratificante. Y tú, ¿te atreves a salir de tu zona de confort?

Sobre el autor:

Soy Renato Tello Benel , ingeniero electrónico de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y MBA de la Universidad Politécnica de Cataluña con especialización en Big Data & Analytics in Organizations. Además, como profesional, he llevado cursos de tecnología en biomedicina en Holanda y Estados Unidos, y he liderado proyectos en Latinoamérica.

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