20 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

Por qué el boom de los superalimentos

Aquí compartimos la columna de Vanna Pedraglio sobre alimentación y vida sana.

Por qué el boom de los superalimentos (Foto: Shutterstock)

Si nos sentáramos con nuestras madres o abuelas a preguntarles qué comían hace algunas décadas, nos sorprendería saber que nada era ‘light’. Más si además viéramos fotos de nuestros padres y sus amigos de colegio: notaríamos una gran diferencia entre su composición corporal y la que observamos ahora en nuestra infancia y sociedad.

Para entender qué ha sucedido, debemos entender el mundo de los alimentos industrializados y procesados. Se trata de un negocio en el que diferentes compañías compiten por mantener nuestros alimentos mucho más tiempo en los anaqueles de los supermercados. Y a la vez, asegurarse de que al ir de compras, sean esos los que escojamos. Estos productos, para que sean competitivos y rentables, deben contener insumos baratos y adictivos, incluso muchas veces sintéticos. No quiero decir que nunca podamos comerlos, pero sí que tomemos conciencia de que su contenido nutricional no es el mismo que el de un alimento fresco y entero. Entendiendo esto, podemos dar con la razón de tantos males que hoy en día se multiplican, como el cáncer y la diabetes. No son sino los resultados del sobreconsumo de productos con muy poco contenido nutricional, químicos y aditivos que se van acumulando en el cuerpo, exigiéndolo a adaptarse a una mala alimentación.

Pero, si somos inteligentes, nuestros cuerpos lo son más. Por ello, siempre estamos buscando maneras de vivir y sentirnos mejor. Así es como nació a manera de declaración de guerra por una mejor calidad de vida el muy conocido boom de los superalimentos. Estos alimentos no son sino una gran variedad de productos altamente nutritivos, sin preservantes ni conservantes, cultivados de manera orgánica (sin pesticidas), sin modificaciones genéticas, pensados únicamente en el rendimiento, como en los tiempos de nuestras abuelas. Con mucho orgullo podemos decir que vivimos en un país con una gran abundancia de superalimentos. Destaquemos esta gran ventaja, tomemos conciencia y el tiempo de escoger lo mejor para una excelente nutrición y una dieta bien equilibrada. Ante todo, porque son una excelente fuente de fibra, vitaminas, minerales, fitonutrientes y compuestos antioxidantes, considerados como una medicina de la naturaleza. Se encuentran en cantidades inmensas en las verduras verdes y, sobre todo, en las de color verde intenso, con importantísimos valores para reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas y otros males. Nuestras culturas milenarias los aprovechaban bien y, por ejemplo, teníamos entre los incas a grandes atletas que corrían como mensajeros a través de los andes como medio de comunicación.

Entonces, por qué no alimentarnos con quinua, maíz, papa, yuca, camote o legumbres como una gran fuente de energía. La naturaleza nos regala tantos colores que nos embelesan la vista, simplemente buscando ser escogidos para revitalizar y potenciar nuestro organismo. Muchos de ellos son fuentes de azúcares naturales como el agave, la miel de abeja y frutas tan deliciosas. Las grasas saludables son indispensables para regenerar nuestras células, mantener eficiente nuestro sistema inmune y brindarnos una sensación de saciedad. Las grasas esenciales, llamadas así porque nuestro organismo no es capaz de sintetizarlas, son el omega 3 y 6, que encontramos en las semillas de chía, linaza, frutos secos, paltas y pescados.

Está en nosotros saber qué queremos realmente y responsabilizarnos por nuestra salud para poder vivir sanos y felices por muchísimo más tiempo.

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