15 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

El pinball renace en un museo en Hungría

Un coleccionista quiere revivir la afición por el pinball en el mayor museo de Europa dedicado a este pasatiempo, ubicado en Budapest.

(Video: AFP)

AFP. Por tan solo ocho euros, los visitantes del museo de pinball más grande de Europa pueden disfrutar de un día entero para jugar ilimitadamente. El coleccionista húngaro Balazs Pálfi creó este paraíso del pinball, que se ha convertido en una de las mayores atracciones de Budapest.

Desde niño, Pálfi ha sido aficionado a los juegos y espera salvarlos de la extinción.

“Las máquinas de pinball comenzaron a desaparecer en Hungría a principios de los 90. De las 20.000 máquinas que podías encontrar a mediados de los 90, hoy en día con suerte ves 300 en bares, pubs y otros lugares”, señala Pálfi.

Pálfi empezó a coleccionar máquinas de pinball (o ‘flippers’, como se las conoce en Hungría) hace seis años, a través de una web de subastas, y ahora exhibe más de 140 aquí.

El museo tuvo un éxito inmediato desde su inauguración, el año pasado, y recibe a unos 400 visitantes por semana.

La colección de Pálfi incluye rarezas que ha recopilado de 16 países diferentes, incluidos Bélgica, Francia y Estados Unidos.

“Este es un juego infantil que data de 1871. Puede considerarse el primer pinball. La innovación es la manija liberada, como puede ver. La palabra ‘pin’ se refiere a los pequeños pasadores y las bolas cruzan de uno a otro”, agrega.

Las máquinas de pinball son difíciles de reparar, por lo que Pálfi convirtió una sección del museo en un pequeño taller donde reviven las que quedan fuera de servicio.

“Están estos sensores, empujados por las bolas, que envían una señal al panel que está en el lateral, que envía señales de una en una al panel de sonido, que desencadena el ruido de la máquina. Entonces, se envía información al monitor que me dice cuántos punto he ganado presionando ese sensor”, señala János Bernáth, restaurador de máquinas de pinball.

El precio de un ‘flipper’ puede oscilar entre 500 y 10.000 euros para las versiones más raras.

Una costosa pasión para los coleccionistas, aunque para los jugadores ocasionales, esta afición retro aún es un entretenimiento relativamente barato.

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada