14 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

Maria Eugenia Etcheverry, la piloto de combate que rompió las barreras del género

No fue fácil para la uruguaya Maria Eugenia Etcheverry convertirse en una de las primeras pilotos de combate de América Latina, pero hoy su ejemplo permite a otras mujeres prosperar en una carrera hasta hace poco exclusiva de hombres.

(Video: AFP)

AFP. Puede que la mayor Etcheverry nunca haya roto la barrera del sonido en un avión de combate uruguayo, pero sin duda rompió con barreras de género.

Tras convertirse en una de las primeras mujeres piloto de combate de América Latina en 2002, ahora está a cargo de un escuadrón entero. Es la primera fémina con el rango de Mayor de la Fuerza Aérea de Combate en Uruguay.

“En un principio, iba a seguir volando A37 y también el mando dispuso que pasara a comandar la escuadrilla de enlace es la primera vez que una mujer comanda una unidad de vuelo , que es chica pero es la primera vez y fue todo un desafío”, cuenta la piloto.

Estar en un escuadrón compuesto todo por hombres siendo una mujer no fue fácil.

A Etcheverry le ordenaron que se cortara el pelo con un estilo masculino y luego a llevar un uniforme con falda y tacones. Durante su primera año fue rechazada por sus compañeros.

Con el tiempo, sus colegas empezaron a aceptarla como una piloto más y cuando se quedó embarazada apenas tuvo problemas, excepto que no la dejaron volar.

“Y te puedo asegurar que durante los 9 meses que no volé, que igual continué a trabajar, yo estaba trabajando en la parte de mantenimiento del escuadrón 2, cada vez que los pilotos se iban a los aviones yo decía hay que sufrimiento, qué sufrimiento vayan a volar, porque uno no lo podía hacer”.

Subir de rango ha significado para Etcheverry dejar de pilotar aviones de combate. Pero disfruta el respeto que le tiene su nuevo escuadrón.

“En la escuela de formación de oficiales, ya sabíamos que había una mujer, ella era piloto de Alfa antes y era tipo +pah una mujer piloto de Alfa, debe estar muy salada ella. Salada en el sentido de que debe ser muy complicado para una mujer estar en un ambiente de cazadores”, señala Raul Maximiliano Barrotti, piloto en el escuadrón de la Mayor Etcheverry.

Aunque continua trabajando principalmente con hombres, Etcheverry ahora tiene a dos subordinadas mujeres, un signo de que su ejemplo ha ayudado a hacer prosperar la carrera militar de otras mujeres que le siguieron.

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