14 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

Juegos de mesa son una alternativa para el aprendizaje y diversión familiar

Los juegos de mesa ayudan a la familia a recuperar el contacto y a la vez son una potente herramienta para el desarrollo de habilidades.

Juegos de mesa son una alternativa para el aprendizaje y diversión familiar Día D cuenta con un catálogo de más de 700 juegos de mesa. Foto: Difusión

Hoy en día nuestras vidas van a un agitado ritmo y son cada vez menos los espacios de ocio o dedicados a departir con familia y amigos. Los padres están cada vez más preocupados por aprovechar tiempo con sus hijos pero muchas veces, por la diferencia de edad y motivaciones, se convierten en acompañantes y no partícipes del momento.

Fernando Nadal, psicólogo y actual administrador de Día-D Juegos nos indica: “Es ahí donde los juegos de mesa brillan, ya que nos ponen a un mismo nivel y nos permiten disfrutar en igual medida a todos los que jugamos”. A esto debemos sumar la flexibilidad del juego para adaptarse a diferentes espacios y condiciones, características que podrían darle ventajas sobre otras actividades.

Nadal nos comenta que “Adicionalmente al aspecto de compartir y relajarse, los juegos de mesa desde hace ya un tiempo han sido observados como potentes herramientas en los procesos de aprendizaje y estimulación, inicialmente en el hogar y hoy trasladados a las aulas y empresas”. Hablemos del aspecto educativo. Vivimos sobre estimulados, con un acceso casi ilimitado e instantáneo a la información. Es ahí donde el método tradicional de aprendizaje basado en la adquisición de conocimientos se ve cuestionado y donde se valora más la gestión de estos conocimientos.

El juego de mesa en su propia concepción se orienta a la inmediata aplicación del conocimiento adquirido y su gestión: aprendo reglas e inmediatamente debo usarlas para jugar y lograr un objetivo.

“Dentro de la gama de opciones tienes juegos que cuentan con un fuerte componente de azar, otros que dependen de la memoria o los reflejos, otros que son netamente estratégicos y algunos que dependen íntegramente de la capacidad deductiva de sus participantes. Lo mejor es que conforme el mercado mundial sigue creciendo la oferta de juegos aumenta cada año”.

Algunos ejemplos de su aplicabilidad e impacto en el proceso de aprendizaje son:

  • En procesos de socialización e integración de conductas con alto impacto de relacionamiento (valores): En el juego compartimos con otros una experiencia. Aprendemos a respetar su espacio al momento de jugar y que nuestro espacio también debe ser respetado. Ganar o perder es parte de jugar y nos expone a reconocer el triunfo de otros y manejar nuestra frustración o por el contrario a llevar la victoria de forma respetuosa ante los demás, por tanto también los juegos transmiten normas de convivencia.
  • En la estimulación cerebral: Recibir información y utilizarla al tomar decisiones durante una partida y poder observar sus consecuencias nos permitirá desarrollar nuevos conocimientos que a futuro nos facilitarán el predecir o inferir resultados, aplicando este proceso a otros campos de nuestra vida.
  • Despiertan nuestra curiosidad y facilitan el aprendizaje significativo: Muchos juegos están basados en momentos históricos, personajes o ciudades y al presentarse de forma lúdica despiertan el interés de las personas por conocer más, llevándolos a incorporar, descubrir o profundizar en temas que anteriormente no llamaban su atención.
  • Desarrollan la concentración: Desde el juego más simple al más complejo se estimula la concentración. Manteniéndonos atentos y concentrados no solo en nuestras acciones sino también en las de aquellos con quienes jugamos tendremos más opciones de ganar.
  • Hay algo que no puede pasar desapercibido y es que al 85% a 90% de las personas les gusta jugar. Esto hace que todo proceso asociado al juego tenga una motivación intrínseca (el deseo de victoria) y por tanto al generar disfrute, active áreas o neurotransmisores del cerebro asociados a este, estimulando, facilitando y potenciando el aprendizaje.

Si bien la gama de mecánicas y temas es amplia, la clasificación más básica de los juegos de mesa se da por su objetivo:

Los de competencia:

Juegos donde suele haber un solo ganador y se utilizan para aprender a medir nuestras habilidades contra las de otros. Nos enseñan a ganar y perder manteniendo las formas y el respeto en cualquiera de estos escenarios. Algunos ejemplos de juegos con estas características son Catán, Dixit, Aventureros al Tren, etc.

Los cooperativos:

Juegos donde unimos esfuerzos con nuestros compañeros para lograr un objetivo común y aprendemos a trabajar en equipo, uniendo nuestras habilidades y usándolas en beneficio del grupo. Aquí ganamos todos o asumimos las consecuencias de nuestros errores en conjunto. Hay opciones tan variadas como Pandemic, Rescate, Zombicide y los juegos con formato de escape, como Exit o Unlock.

NOTAS RELACIONADAS

El juego de mesa más difícil del mundo, según las matemáticas

Vuelven a compartir regla de Monopoly para reducir el tiempo de juego

Diez juegos de mesa que nunca olvidarás

YouTube: La mejor jugada de Jenga de la historia

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada