22 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Japonés creó un gran jardín para que su esposa ciega vuelva a sonreír

Una increíble historia de una pareja de ancianos que te llenará de esperanza.

(Foto: Twitter)

Una linda historia de amor se produjo en Japón. Un hombre creó un bello jardín con flores perfumadas para hacer que su esposa invidente pueda sonreir otra vez.

Esta pareja de ancianos convirtió su tristeza en alegría al poner todo su esfuerzo en construir un inmenso jardín que hoy en día es visitado por miles de personas cuando florece cada año.

El jardín está ubicado en la ciudad de Shintomi en la prefectura de Miyazaki, Japón. Y se ha convertido en un punto turístico cada primavera al formarse una alfombra de flores rosadas llamadas shibazakura.

Pero no es que 7 mil personas asistan a este jardín privado desde marzo a abril solo por las flores. Detrás del jardón hay una historia de amor.

Alguna vez este terreno fue una granja, donde vivía la joven pareja Kuroki, luego de que se casaran en 1956. Cada mañana sin descanso debían pastear a 60 vacas. Para así alimentar a sus dos hijos.

Ellos tenían la esperanza de retirarse y poder viajar alrededor de Japón con sus ahorros. Pero depsués de 30 años de matrimonio, la sra. Kuroki de 52 años tuvo una enfermedad que le hizo perder la vista.

Este hecho fue devastador para la sra. Kuroki al truncar todos sus planes como pareja. El esposo también sufría al ver a su esposa enferma y triste, por lo que pensó que sería bueno tener un visitante o dos al día. Quería que su esposa tenga actividad.

El señor Kuroki pensó que las flores serían la solución. Que su belleza podía ser percibida no solo con la vista, sino también con su perfume como la shibazakura. De paso, pensó en un gran jardín para que la gente venga a visitar.

El señor Kuroki se tardó dos años en crear el terreno para el jardín. Hoy, una década después de plantar las primeras semillas, el jardín recibe a visitantes de las prefecturas aledañas. La gente va con las esperanza de encontrar a la pareja, que casi siempre está caminando por la propiedad.

Ahora ambos sonríen con la ayuda de las flores y los visitantes.

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