21 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

Hermanos… ¿y rivales? La competitividad entre hermanos

El comportamiento de los padres puede lograr disminuir o aumentar la rivalidad.

Hermanos… ¿y rivales? La competitividad entre hermanos (Foto: Shutterstock)

Ginnette Urbina
Departamento Psicopedagógico
Colegio AntaresCPAL

La llegada de un nuevo bebé a la familia generalmente es una alegría. Sin embargo, para el hermano mayor puede significar mucho más. Ahora tendrá que competir por la atención de sus padres, sus juguetes, cuidar al hermanito, etc. Factores como el temperamento, la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño y las actitudes de los padres, entre otros, influyen en cómo aceptar y procesar esta noticia.

Quien tiene hermanos sabe que las discusiones y peleas durante la niñez, son cosa de todos los días. Estas son más frecuentes cuando hablamos de niños del mismo sexo y edades cercanas; sin embargo, estas dificultades van disminuyendo con el tiempo para consolidar una relación fraternal más amical y menos problemática. No obstante, cuando estas dificultades aumentan, puede generar una rivalidad entre hermanos. También es importante tener en cuenta que existen ciertas edades críticas en las cuales los hermanos presentan mayores dificultades. Un ejemplo claro es la adolescencia.

Aspectos positivos y negativos de la competitividad:

• En un nivel moderado, puede favorecer que los niños aprendan a resolver conflictos tanto en el ámbito familiar como social.
• La competitividad puede ser utilizada como motivación inicial para realizar alguna tarea o enfrentar nuevos retos. Sin embargo, ésta debe ser monitoreada por los padres.
• La competencia excesiva entre hermanos puede generar baja autoestima y resentimiento o por otro lado, puede generar personas con un excesivo nivel de competitividad.
• Cuando la competitividad no es bien llevada y se genera la rivalidad entre hermanos, pueden presentarse dificultades a largo plazo en temas de herencia, manutención y cuidado de los padres, etc.
¿Cómo favorecer una competitividad sana entre hermanos?
• Establecer reglas básicas de comportamiento y consecuencias. Si fuera necesario, establecer horarios para el uso de ciertos juguetes, televisión o dispositivos electrónicos.
• Ser hermanos no implica estar juntos todo el tiempo. Respetar los tiempos, espacios e intereses de cada uno, así como establecer un tiempo para compartir en familia.
• Destacar las fortalezas de cada hijo y hacerlos sentir amados y seguros.
• Evitar las comparaciones entre los hijos.

Los padres deben tratar de ser equitativos y justos en el trato con sus hijos: en cuanto a premios, castigos y el tiempo que le dedican a cada uno. El comportamiento de los padres puede lograr disminuir o aumentar la rivalidad y que esto se convierta en un problema ya que los niños se dan cuenta cuando los padres parecen tener preferencia por alguno.

También es importante tratar de no involucrase en las discusiones de los niños a menos que esté en peligro la integridad física de alguno de ellos. Si es necesaria la intervención del adulto, evitar tomar partido por uno u otro. Separarlos hasta que se tranquilicen para que puedan regular sus emociones y luego conversar tranquilamente sobre lo sucedido.

Cabe resaltar que en la discusión ambos tienen parte de responsabilidad por lo que resulta innecesario identificar a un culpable. Finalmente se debe buscar una alternativa de solución que beneficie a ambas partes.

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