20 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

La felicidad ja, ja: Verdades y mitos sobre este sentimiento

¿Se puede ser siempre feliz? Aquí aclaramos ciertas creencias sobre este estado de ánimo.

La felicidad ja, ja: Verdades y mitos sobre este sentimiento Luchar para alcanzar la felicidad, una de las grandes preocupaciones de la vida moderna. ¿Cómo lograrlo? (Foto: Shutterstock)

Solemos escuchar consejos sobre cómo alcanzar la felicidad, uno de los temas más importantes en la vida moderna. En los medios de comunicación abundan los gurús o expertos que nos hablan sobre este estado emocional y nos dan sus secretos para alcanzarla. Sin embargo, hay personas que siguiendo todas estas indicaciones, o consiguiendo todo lo necesario para vivir, no se sienten completos o realizados, en suma, felices.

Publimetro conversó con dos especialistas que nos ayudan a desmitificar algunas creencias que tenemos sobre la ansiada felicidad.

1. La felicidad está en las pequeñas cosas.
Es una verdad a medias, indica Jorge Yamamoto, psicólogo social de la Universidad Católica. La felicidad está en la satisfacción de necesidades sustanciales para la existencia y el desarrollo de la persona y de su familia.

Sin embargo, sí pueden ser las pequeñas cosas las que coronen la torta completa de la felicidad. Todo dependerá de la felicidad latente que tengamos acumulada para que esas pequeñas cosas puede ser una sonrisa, un día soleado, un beso prendan la chispa de la felicidad, comenta el especialista.

Por su parte, Edith Rodríguez, licenciada en Psicología y especialista en Psicoterapia Humanista, señala que si bien las pequeñas cosas no bastan, estas sí pueden generar estados de felicidad, a pesar de que no serán para nada duraderas.

2. Nunca se puede ser plenamente feliz.
Según Yamamoto, todo depende de la definición de la felicidad que cada uno tenga. Si entendemos erróneamente la felicidad como un estado permanente de emociones positivas y ausencia de negatividad, ser plenamente feliz es inalcanzable. Pero si entendemos la felicidad como un indicador de que nuestra vida va o no por buen camino, sí podemos decir que alcanzaremos el pleno bienestar.

Yamamoto agrega: La felicidad es como un juego que no consiste en echarse en una hamaca a tomar daikiris frente al mar, sino en someterse a retos que estén a la altura de nuestras capacidades.

Esforzarnos, sentir la presión, la incertidumbre y coronar con un resultado positivo. Eso nos va a generar drogas naturales en el cerebro que nos van a hacer felices. En ese sentido, buscaremos cada vez más retos que, si bien en el camino nos darán dolores de cabeza, al final puede que nos otorguen la satisfacción de haberlos superado.

Debemos desterrar la idea de que la felicidad es el fin último de la vidaº, agrega. Al respecto, Rodríguez sostiene que la felicidad son solo estadosº y, por ello, la felicidad plena se alcanzará únicamente agradeciendo lo que se tiene y procurando luchar siempre por hacer lo que nos gusta.

3. La felicidad no es un sentimiento sino una decisión.
Para Yamamoto, se debe partir diciendo que pensamiento y emoción están interrelacionados. En ese sentido, la felicidad es un proceso en el que la persona, sobre la base de sus ideas y creencias, toma ciertas decisiones que pueden tener resultados emocionales positivos o negativos. Más que una decisión, la felicidad es una estrategia que consiste en ponerme retos que estén a mi alcance, remarca Yamamoto.

Esta misma visión la comparte Edith Rodríguez, quien argumenta que entre más trabas tengamos para lograr un estadio de emoción positiva, este será más duradero.

4. La felicidad está en uno mismo.
Si bien sí existe un estadio personal de la felicidad, este no es el único, según los expertos. Existe un aspecto cultural por el cual algunos países son más felices que otrosº, dice Yamamoto, y remarca que los valores que hacen felices a cada pueblo influirán en la personalidad de lo que uno, por dentro, crea que le produce bienestar. Todo depende de encontrar un equilibrio, finaliza.

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