25 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

'Cómo identificar una mala postura al entrenar', por Vanna Pedraglio

“Tener una mala técnica de ejecución al entrenar puede hacer que tu evolución se estanque”.

'Cómo identificar una mala postura al entrenar', por Vanna Pedraglio La imagen es referencial. Foto: Shutterstock

Tener una mala técnica de ejecución al entrenar puede hacer que tu evolución se estanque e incluso que tengas que parar algún tiempo por las lesiones. Pasa sobre todo cuando hacemos ejercicios con pesas. No podemos cambiar cantidad por calidad en estos casos, ya que en algún momento cercano te causará problemas.

Aquí te dejo algunos indicadores de mala técnica para que puedas ver si es tu caso y cambiar lo más pronto posible.

1. No usas las zapatillas adecuadas: Hoy están muy de moda las zapatillas de suela gruesa, con plataforma en cuña para las mujeres, o con una novedosa cámara de aire en los talones que supuestamente amortiguan la pisada, para caminar con mayor comodidad. Pero todos estos avances le añaden un pequeño desequilibrio hacia adelante a la suela, elevando hasta dos centímetros el talón, lo cual puede comprometer la técnica de ejecución de ejercicios tan importantes como el peso muerto o la sentadilla. Puedes probar haciendo los mismos ejercicios descalzo y verás que la postura es mucho más cómoda y fácil de mantener.

2. Sientes constantemente que tu cuerpo tiene contracturas: Tras terminar tu entrenamiento sientes algunas partes de tu cuerpo cargadas crónicamente. Sientes que pierdes la flexibilidad y que tus músculos están rígidos o tensos, con una sensación de pesadez muy incómoda. Las contracturas en los mismos lugares de manera constante son indicadores de que hay algo que no estás haciendo correctamente o que tus músculos están recibiendo un estrés inadecuado, provocando una tensión para la cual no están preparados.

3. Se cargan otros músculos secundarios en lugar de la musculatura principal: Claro indicio de que la técnica de realización no está bien. Por ejemplo, si después de trabajar un press de pecho, la musculatura que se carga es la del cuello y no la del pectoral. Si la fatiga durante la ejecución no está dirigida al movimiento principal, debes revisar tu postura.

4. Añades peso a tus ejercicios sin tomar en cuenta la postura de movimiento: Sé que para muchos la principal obsesión es aumentar el peso en los ejercicios. Recuerda que al hacerlo la postura siempre debe ser la correcta durante cada una de las repeticiones. Agregar carga de manera progresiva es una buena opción, pero eso no debe obsesionarte. Debes centrarte en la calidad de tu movimiento antes que en la cantidad del peso para estimular de manera positiva la musculatura objetivo. Domina tus movimientos antes que poner todo el foco en el peso. Prioriza la técnica.

A muchos nos gusta mirar videos de entrenamiento y hasta nos animamos a grabarnos haciendo lo mismo. Pero puede ser que le pidas a un amigo que te grabe mientras te ejercitas y te des cuenta que no te gusta para nada la ejecución de tus ejercicios, que no sea lo que esperabas ver. Esto nos demuestra que la mayoría de veces en nuestra cabeza la realización de los movimientos difiere mucho de lo que estamos haciendo en realidad.

Por eso, grabarte cuando no estás seguro de una buena postura al entrenar puede ser una excelente manera de corregir errores de los que no te habías dado cuenta. Y recuerda siempre que puedes pedir la ayuda de un profesional cuando lo necesites.

NOTAS RELACIONADAS

‘¿Cuántas veces por semana debemos entrenar?’, por Vanna Pedraglio

‘Por qué el estrés afecta la retención de grasa corporal’, por Vanna Pedraglio

Día Mundial del Running: cómo elegir las primeras zapatillas para correr

Siete hábitos sencillos para bajar de peso para siempre

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada