20 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

¿Cómo estimular el lenguaje en los niños pequeños?

El bebé desde los pocos meses de nacido, va asociando las palabras con los objetos, acciones y gestos, adquiriendo primero la comprensión de la palabra y luego, la expresión de la misma.

¿Cómo estimular el lenguaje en los niños pequeños? CPAL da consejos de cómo estimular el lenguaje en los más pequeños.

Lorena Oliveros – Zlatna Serkovic
Especialistas en Lenguaje
Centro Peruano de Audición, Lenguaje y AprendizajeCPAL

El lenguaje oral es el principal medio de comunicación, por el cual expresamos nuestros deseos, ideas, sentimientos y pensamientos, es decir, utilizamos el lenguaje para comunicarnos con las demás personas y dejarles entender lo que deseamos.

Los niños, van adquiriendo el lenguaje de forma natural y dinámica a través de la experiencia directa, el juego y los diferentes intercambios comunicativos que surgen primero con su familia y luego con el entorno social.

El lenguaje se desarrolla desde los primeros años de vida, el bebé desde los pocos meses de nacido, va asociando las palabras con los objetos, acciones y gestos, adquiriendo primero la comprensión de la palabra y luego, la expresión de la misma. Así, por ejemplo, cuando le van a dar de comer al bebé, la madre le muestra su comida, mientras verbaliza “vamos a comer la papa”, “humm papa”. El niño asocia la palabra “papa” con su comida y cada vez que se diga “papa” el bebé sabrá a qué se refieren, así no esté el plato de comida. De igual manera, cuando el padre emite “vamos a pasear” e inmediatamente lo sientan en su coche y salen de la casa, el niño asocia la palabra “pasear” con la acción de salir de casa. Así mismo, si la madre verbaliza “vamos a dormir” e inmediatamente realiza el gesto de dormir y lo llevan a su cama mientras apagan las luces, el bebé irá relacionando la palabra dormir, con el gesto de dormir y con la acción de dormir. Todo esto, vendría a ser la comprensión del lenguaje.

Posteriormente, cuando el niño alcance la madurez requerida para el lenguaje expresivo, podrá emitir algunos sonidos para finalmente realizar palabras, lo que debe ocurrir entre los 10 y 14 meses de edad. Por ejemplo, una vez que el niño comprende que “papa” se refiere a su comida, podría primero emitir “ha ha” para luego pasar a verbalizar “pa” y posteriormente “papa” al ver su comida. Estas primeras palabras se van dando de forma lenta, hasta lograr mínimamente 50 palabras a los dos años de edad.

Poco a poco, tanto la comprensión como la expresión del lenguaje se van complejizando, y el niño pasa de comprender una palabra a comprender una frase y de verbalizar una palabra a verbalizar una frase, lo que ocurre de forma progresiva desde los 2 años de edad.

A los 3 años, con la explosión del lenguaje, se evidencian unas 1500 palabras y aparece el uso de oraciones con más elementos, como por ejemplo: “quiero ir al parque y jugar con la pelota”. Es a partir de los 5 años, donde el vocabulario, la creación de frases y oraciones, así como, el manejo de la información, se enriquece drásticamente y el niño presenta un lenguaje muy similar al del adulto.

En base a todo lo expuesto, es primordial que los padres, familiares directos y/o cuidadores, estimulen el lenguaje de los bebes, relacionándose con ellos en todo momento, a través de frases simples, asociadas al momento y buscando que vayan relacionando las palabras con los objetos, acciones o gestos. Por ejemplo:

* Para que reconozca su nombre, siempre lo deben llamar por éste. Si es Juan, todos deberían decirle Juan, evitando los diminutivos, apodos o “bebé”.

* Cuando llega la madre del trabajo, podría decirle: “Hola Juan, soy mamá”, así estimula que reconozca que él es “Juan” y que la persona que llegó es “mamá”.

* Que comprenda la situación: “hace frio (se puede hacer el gesto de frio), vamos a ponerte la chompa” y se le muestra. “Vamos a tu coche para ir a pasear” mientras se le sienta en el coche y luego salen de la casa”.

* Anticiparle lo que va a suceder: “ahora viene la mamama” y cuando llegue la abuela, emitir: “mamama”.

* Aprovechar cuando se le está cambiando para reforzar las partes del cuerpo: “A ver vamos a poner la media en este piecito” mientras se le hace cosquillas o se le dan besitos en el pie.

* Asociar los gestos a las palabras; “vamos a comer la papa” mientras se hace el gesto de comer “ham ham”. Es importante estimular los gestos, pues el bebé podría imitar primero el gesto antes de emitir la palabra.

Si a pesar de todo ello, observa que su niño presenta algunas de estas dificultades entre los 18 y 24 meses de edad, sería conveniente acudir a un especialista en el área.

* No responde al llamado por su nombre.
* Tiene un vocabulario expresivo menor a 30 palabras inteligibles.
* Las palabras que emite únicamente son para nombrar objetos y no con otra función.
* Usa gestos en lugar de palabras.
* Presenta escasas combinaciones de dos palabras.
* Evidencia poca claridad en la verbalización de las palabras.
* Dificultad para comprender indicaciones simples y frecuentes, como: “dale a mamá”.
* Bajo interés en tratar de comunicarse con otras personas ajenas a su familia.

El Centro Peruano de Audición, Lenguaje y Aprendizaje – CPAL con el objetivo de llevar la mejor atención a más personas, inaugurará muy pronto su nueva sede en el distrito de Magdalena del Mar, en la que se brindaran los servicios de diagnóstico y tratamiento en las áreas de audición, lenguaje, habla, voz y aprendizaje en niños, adolescentes y adultos.

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