20 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Botox: 25 años del milagro antiarrugas

La toxina botulínica no pasa de moda. Sigue siendo el tratamiento cosmético más solicitado del mundo gracias a su aplicación rápida y su gran efectividad. Además, tiene diversos usos terapéuticos.

Botox: 25 años del milagro antiarrugas (Foto: Sengo Pérez)

Cada vez que reímos, hablamos o lloramos, los músculos de nuestra cara se contraen. Es algo inevitable. Con el tiempo, estas expresiones se van acentuando en zonas como la frente, el entrecejo y al lado de los ojos, haciendo visibles las líneas de expresión y las temibles arrugas.

Hace unas décadas, cuando una persona quería conservar un cutis joven, había que cumplir con algunas reglas: llevar una vida sana, evitar el sol y el alcohol, y hacerse una cirugía estética. No obstante, cuando surgió el Botox, todo cambió.

Hace 25 años, la FDA en EE.UU. aprobó esta sustancia por primera vez para un uso médico (ver recuadro). Y hace 25 años, se publicó el primer estudio sobre sus beneficios estéticos, un hecho que revolucionó la medicina cosmética (la investigación la realizó el dermatólogo estadounidense Richard Clark y se publicó en 1989 en la revista Plastic and Reconstructive Surgery).

Hoy en día, este milagro antiarrugas sigue siendo el tratamiento cosmético más solicitado del mundo. Solo el año pasado, se realizaron 5 millones 145 mil procedimientos con esta sustancia, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés).

Además, muchas personalidades del mundo del espectáculo y la política (tanto hombres como mujeres) han sucumbido ante los encantos de esta sustancia para frenar los signos del envejecimiento. Hace poco, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, reveló recientemente que se inyectaba dosis de Botox “para mejorar” su imagen y sentirse bien.

Pero ¿cuál es su secreto? “Sin duda, su efectividad”, indica el dermatólogo Juan José Quintero, director de la Clínica Derma Soma Esthetic y uno de los pioneros en el uso de esta sustancia en el país. “La toxina botulínica tipo A, como se llama realmente, controla el desarrollo y formación de arrugas y previene el deterioro de la piel por efecto del movimiento. Además, es totalmente inocua y su aplicación no duele. Es como un leve pellizco”, indica el experto.

Aunque deriva de una bacteria llamada Clostridium Botulinium, causante de una enfermedad llamada botulismo, la toxina botulínica que se usa en los consultorios es muy segura. “El producto está totalmente purificado y procesado. Además, viene en una dosis muy pequeña. Su efecto es muy puntual y controlado”.

La aplicación de la toxina es un proceso mínimamente invasivo, rápido e indoloro. Apenas dura tres minutos y los pacientes pueden continuar con su vida normal sin inconvenientes. Se aplica a través de microinyecciones directamente en el músculo responsable de la formación de arrugas.

Los resultados saltan a la vista. Los efectos iniciales son visibles a las 72 horas después de aplicado y los máximos resultados se ven a los 15 días.
La efectividad de la toxina puede durar entre tres y seis meses. La duración va a depender del grosor del músculo facial y la profundidad de las arrugas.

“Un punto importante antes de aplicar la sustancia es el examen que haga el médico. El análisis visual es esencial. Hay que conocer la anatomía facial del paciente. Si se aplica mal y sin conocimiento del rostro, se puede producir un efecto de rigidez. Por eso es importante la comunicación entre el médico y el paciente”, finaliza Juan José Quintero. Más informes al 372-7273.

La cifra

3.150 millones de dólares sumarán los ingresos globales por tratamientos con Botox para fines del 2018. En el 2013, las ventas sumaron más de US$2.000 millones, 9% más que en el 2012.

El dato

En 1989, el Botox se aprobó para el tratamiento del estrabismo, un desorden muscular del ojo. Desde ahí, sus usos en otras áreas médicas han ido aumentando:
• Dermatología. Está indicado para tratar la hiperhidrosis o sudoración excesiva.
• Neurología. Se usa en distonías (hiperactividad de varias partes del cerebro que provoca contracciones musculares repetitivas), espasticidad secundaria y esclerosis múltiple. Se han reportado estudios en migrañas.
• Odontología. También se usa en Bruxismo temporomaxilar (cuando se aprieta o rechina los dientes por la noche).
• Urología. Sirve en casos de hiperactividad de la vejiga.
• Más hallazgos. Hace unos días, investigadores noruegos revelaron que el Bótox podría frenar el avance del cáncer de estómago. El estudio se publicó en la revista Science Translational Medicine.

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