24 de abril de 2019
Redacción Publimetro |

Un malhumorado anciano que ninguna mesera quería atender dejó una fortuna a la única que fue amable

Walter Swords, un veterano de guerra, fue el terror de las camareras de un restaurante de Estados Unidos durante 7 años pero solo una se atrevió a tomar sus pedidos siempre con una sonrisa y la mejor de las actitudes.

Un malhumorado anciano que ninguna mesera quería atender dejó una fortuna a la única que fue amable Un anciano le dejó una fortuna a la única persona que fue amable con él: la mesera de su restaurante favorito. (Foto: victorcristianonet en YouTube)

Ser amable y educado te abrirá muchas puertas. Esta frase describe a la perfección la historia de Melina Salazar, una mujer en Estados Unidos que jamás imaginó que una de las personas más difíciles que le tocó atender durante sus 16 años de mesera tendría un gran corazón.

Salazar trabajaba para el local de Luby’s, una conocida cadena de restaurantes de Texas, ubicado en la zona de Brownsville al que a menudo visitaba Walter Swords, un octogenario veterano de guerra con el que ninguna de sus compañeras quería tratar.

“Él era algo malvado con las meseras, quería todo a su manera. Quería su comida bien caliente sin importarle que te pudieras quemar”, señaló Melina Salazar al canal de YouTube del reportero Victor Castillo.

Y es que Walter era uno de los comensales a los que la amable mesera atendió regularmente durante los últimos siete años. Ella era la única que tenía la paciencia suficiente para manejar sus exigentes hábitos alimenticios.

“Sí, era muy malvado, le gustaba insultar a las chicas, era rudo con todos pero tuve mucha paciencia y me encargaba de él”, añadió Salazar, hasta que un día se percató que el adulto mayor había dejado de asistir al establecimiento que frecuentaba.

Sin embargo, al leer los obituarios del diario local, Melina se enteró que su comensal habitual había fallecido y apenas unos días antes de Navidad de 2008, Walter Swords la sorprendió con un tremendo regalo desde el más allá.

Lo que Melina ignoraba era que ella había sido la única persona que fue amable con él durante sus últimos días de vida, por lo que el anciano decidió dejarle en su testamento la suma de 50 mil dólares y su auto marca Buick del año 2000.

“No podía creerlo. Estaba muy nerviosa y sigo sin poder creerlo”, contó Melina, al tiempo que brindó un consejo a sus colegas para que tengan mucha paciencia con los clientes difíciles. “A veces puede afectarte, pero solo deben ignorarlos y sonreír. Sean amables”, agregó.

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