25 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

'El rey malo', por Verónica Klingenberger

“‘Te odio Luisito Rey’ dice un polo que me ofrecen en Instagram como botón de todo ese negocio paralelo que a Luismi no le debe estar haciendo ninguna gracia”.

'El rey malo', por Verónica Klingenberger Luisito Rey en la serie Luis Miguel de Netflix (Foto: Netflix)

POR VERÓNICA KLINGENBERGER
PERIODISTA
@vklingenberger

Algo tienen los malos más malos que resulta perturbadoramente seductor al punto de que casi siempre terminan robándose el show. El Lobo Feroz, Cruella de Vil, Darth Vader, la Reina Roja o Jack Torrance, todos ocupan un lugar imborrable en nuestro corazón. Pero ninguno como Luisito Rey.

El ocaso del Sol es su propio padre, interpretado por el catalán Óscar Jaenada –el mismo que hizo de Camarón de la Isla y de Cantinflas, con buena acogida de la crítica–. El mejor personaje de esa serie de Netflix que nos tiene tan colgados como avergonzados ha renacido para darle una nueva cara a la maldad, una con bigote de diablo y olor a whisky.

El ocaso del Sol es su propio padre, interpretado por el catalán Óscar Jaenada –el mismo que hizo de Camarón de la Isla y de Cantinflas, con buena acogida de la crítica–. El mejor personaje de esa serie de Netflix que nos tiene tan colgados como avergonzados ha renacido para darle una nueva cara a la maldad, una con bigote de diablo y olor a whisky.

“Te odio Luisito Rey” dice un polo que me ofrecen en Instagram como botón de todo ese negocio paralelo que a Luismi no le debe estar haciendo ninguna gracia. Lo paradójico es que el malo más malo ha terminado pareciéndome el personaje más humano en un mundo donde la bondad y la inocencia se me hace sospechosa. Ok, Luismi juerguea bien, y se la pasa bomba en Acapulco, pero su escapismo y sus metidas de pata son siempre perdonados: Micky siempre es una víctima y todos queremos creerle, pero quisiera ver un poco más de oscuridad en un personaje con una vida tan extrema. Vamos, Micky es nuestro Michael Jackson, algo terrible debe haber heredado de su propio Lord Vader y de tanto abuso.

Pero su mano se siente en la historia (no olvidemos que es uno de los productores de la serie). Ha sido una jugada magistral la que ha ideado el cantante más popular de Latinoamérica para volver a ser el centro de atención y relanzar una carrera destruida por sus excesos, sobre todo en bronceadores.

Ahora entendemos lo que sufrió, y engatusados por la nostalgia de las camisas a rayas y los raros peinados nuevos, estamos listos para volver a acoger al Sol en nuestros corazones. Qué, ¿acaso no irías a su concierto si se le ocurre volver a Lima? No mames.

NOTAS RELACIONADAS

‘Pesadilla.corp’, por Verónica Klingenberger

‘Postales Mundialeras’, por Verónica Klingenberger

‘Urgencia inoportuna’, por Verónica Klingenberger

‘Presente Futurista’, Verónica Klingenberger

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada