23 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

(Opinión) Cine acondicionado para el calor

“Ayer fui a ver Wild, película basada en la vida de Cheryl Strayed y en su libro Wild: From Lost to Found on the Pacific Crest Trail, publicado en el 2012. Fui a verla sin tener la menor idea de que se trataba, cosa que confieso me gusta hacer para no crearme falsas expectativas y luego salir con la sensación de “Meh…sí…ahí nomás, no era lo que esperaba”.

(Opinión) Cine acondicionado para el calor (Foto: Garuyo.com)

Con este calor, uno de los placeres más ricos aparte de meterse al mar es encontrar un lugar con aire acondicionado. Un lugar donde se pueda dejar de oler todo caliente, donde pare de sudar por lugares inexplicables y en cantidades alarmantes. Uno de esos lugares es el cine. (No muchas galerías cuentan con esta maravilla y con 30 grados como temperatura común de verano, podrían pensarlo).

Ayer fui a ver Wild, película basada en la vida de Cheryl Strayed y en su libro Wild: From Lost to Found on the Pacific Crest Trail, publicado en el 2012. Fui a verla sin tener la menor idea de que se trataba, cosa que confieso me gusta hacer para no crearme falsas expectativas y luego salir con la sensación de “Meh…sí…ahí nomás, no era lo que esperaba”. Y salí pensando que la quiero ver de nuevo, por ratos fue tan fuerte que las lágrimas no me dejaron ver algunas partes. Y otra vez me quedó claro que la vida tiene altas y bajas, y que las bajas podemos usarlas para tomar un impulso más fuerte y salir adelante.

Cheryl Strayed pierde a quien ella menciona como el “amor de su vida” y toca fondo, en drogas, promiscuidad en exceso, engaños a su marido, rupturas familiares. En el momento más oscuro del hoyo decide hacer una caminata por el Pacific Crest Trail, sendero usado para el trekking en Estados Unidos. Su viaje dura unos tres meses, rebuscando en su soledad los rincones más escondidos de su cerebro para encontrarse a sí misma de nuevo. No te voy a contar toda la película pero recomiendo ir a verla. A mí me gustó mucho, la música –que incluye la famosa versión de 1970 de Simon & Garfunkel del Cóndor Pasa, ¡plop!– es buena, la fotografía también y el guion es simple. No es simple la experiencia de vida, pero no debemos dejar que nos aplaste.

Se acerca el Oscar y nos trae una ola de buenas películas para ver. Está Birdman de Alejandro González Iñárritu, que voy a ver hoy. También El Gran Hotel Budapest, que me encantó (se estrenó en Lima hace meses y ha sido reprogramada), Whiplash, The Theory of Everything y Boyhood, entre otras. Esta última es una de mis favoritas, no para ganar, pero sí para verla de nuevo, recomendarla y llevar el soundtrack conmigo.

Entonces, esta semana: cine. Disfruta de la película, come canchita y, por favor, recoge tu basura del piso. ¿O acaso en casa tiras todo en el piso de tu sala mientras ves TV? Apaga tu celular a menos que seas un superhéroe con una misión importantísima para salvar al mundo que pueda requerir tu presencia en cualquier momento. De ser así, ponlo en vibrador y sal a contestar. No como el simpático señor sentado atrás mío ayer que no solo tenía el timbre a todo volumen, contestó con la misma intensidad y cuando todos le piteamos nos miró y siguió hablando (“ya , un ratito!”, dijo él tan educado). Y como yo, disfruta el aire acondicionado. Dicho sea de paso, ojalá lo pusieran también en el Metropolitano que usamos muchos para llegar al cine, a casa, al trabajo, que hoy es como un microondas con ruedas. Imagino yo que hasta algo de peligroso para la salud debe tener eso si estamos a 30 grados.

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