22 de octubre de 2017

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"Mientras mejor sea el español en los medios, mejor será el de los ciudadanos"

Publimetro habló en Madrid con Javier Lascuráin, coordinador general de la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA)

Javier Lascuráin habló de la importancia del buen uso del idioma en el periodismo. (Foto: Judith González Ferrán)

Por Úrsula Velezmoro

¿Qué es la Fundéu BBVA?

En realidad, el nombre formal es Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) porque lleva las siglas del patrocinador y surge de la Agencia EFE; porque, en origen, EFE –hace ya mucho tiempo, a finales de los años setenta primeros ochenta– crea lo que llamó el Departamento de Español Urgente, que era un grupo de periodistas experimentados, de filólogos y lingüistas que estaban para aconsejar a los periodistas de la agencia que entonces vivía en su momento de mayor expansión internacional y que ya tenía a cientos de periodistas trabajando para una misma agencia y en un mismo idioma: el español: pero en Lima, en México, en Buenos Aires, en Moscú, periodistas de muchas nacionalidades, todos escribiendo en español, y EFE pensó en aquel momento que era una buena idea tener un departamento que los asesorase para resolver dudas, para unificar criterios, etc.

Ese departamento funcionó durante veintitantos años como un departamento interno de EFE, y en 2005 cuando el entonces presidente de EFE, que era Alex Grijelmo, que era un apasionado de las palabras y periodista de prestigio, asume la presidencia de la agencia, da el paso de tratar de convertir ese departamento en una Fundación que sirva más allá de a la propia agencia EFE a todos los periodistas que escriben en español y entonces ahí se asocia con BBVA que decide patrocinarlo y hasta ahora ya van más de 12 años de aventura.

Contamos con un consejo asesor, tenemos un equipo que trabaja diariamente con periodistas, lingüistas de diferentes especialidades, que son los que dan respuestas a las preguntas que nos llegan y los que preparan las recomendaciones que emitimos cada día sobre el uso del español; pero yo que soy periodista y que me he acercado al mundo del idioma en esta aventura, uno empieza a darse cuenta de que en el mundo de la lengua dos y dos no siempre suman cuatro, a veces suman cuatro y medio, otras veces hay más matices de los que uno piensa. No siempre el propio equipo de Fundéu llega a una conclusión sobre un determinado asunto, porque hay asuntos que son complejos en el mundo del idioma y por suerte para eso tenemos a un consejo asesor que se reúne cada 15 días en esta misma sala, que está formado en la actualidad por 10 personas, entonces ahí hay periodistas españoles de mucho prestigio, está Soledad Gallego Díaz, Mario Tascón, Victoria Prego; tenemos lingüistas muy reconocidos como Leonardo Gómez Torrego, Pilar García Mouton; los académicos Víctor García de la Concha, el anterior director de la RAE Juan Manuel Blecua, Salvador Gutiérrez, José María Merino y el secretario general de Asale, Francisco Javier Pérez. Además tenemos un economista de cabecera del consejo porque hay muchas dudas con el lenguaje económico, que es Manuel Conthe.

A este consejo le traemos cada dos semanas esas cosas que hemos ido acumulando, como dudas que no sabemos muy bien, y pedimos eso: su asesoría, nos ayuda mucho a sacar adelante una determinada duda que no sabíamos muy bien cómo resolver.

¿Cuál es la función de la Fundéu BBVA?

La Fundéu BBVA trata de promover el buen uso del español en los medios de comunicación, así es como nos presentamos y ese es el objetivo fundacional, porque entendemos que cuanto mejor sea el español que se habla, se escribe y se escucha en los medios de comunicación mejor será el español que hablan, escuchan y leen los ciudadanos en general; porque los medios de comunicación siguen teniendo un evidente papel de referente del idioma.

Por qué digo esto con alguna salvedad, porque aunque nuestro foco fundamental sean los medios de comunicación, los profesionales de los medios, aconsejarles a ellos en el buen uso del español, desde que nació la Fundación –hace apenas 12 años– las cosas han cambiado mucho y los medios de comunicación son lo que tradicionalmente conocemos como los medios de comunicación pero muchas otras cosas. Quiero decir cada ciudadano en el fondo puede convertirse en un medio de comunicación o lo es de algún modo cuando interviene en las redes sociales, cuando también se expresa públicamente y se expresa públicamente en español y para ellos también van nuestros consejos. Quiero decir que nuestro foco son los medios de comunicación, pero nuestra ayuda puede ser útil a cualquier otra persona a la que le interesa el buen uso del español porque lo tenga que utilizar en otras cosas, como las redes sociales, en su uso diario, en su uso profesional, etc.

¿Qué entidades colaboran con ustedes? ¿Son españolas o extranjeras?

En principio, la Fundéu BBVA surge de un acuerdo entre la agencia EFE, primera agencia de noticias del mundo en español, y el Banco BBVA como patrocinador de la Fundación. La Real Academia de la Lengua Española (RAE), digamos, avala y preside la Fundéu. El presidente del patronato de la Fundéu es el director de la RAE, el doctor Darío Villanueva, y hay varios miembros de nuestro consejo asesor que son miembros de la Academia. También hay otros patrocinadores en menor escala, que son empresas como Prodigioso Volcán, la Fundación San Millán de la Cogolla y otras entidades. Pero los dos socios principales son la agencia EFE y el Banco BBVA.

¿Tienen representantes en otros países? ¿En el Perú, hay alguno?

En este momento, no existe una estructura de Fundéu fuera; aunque nos encantaría tenerla fuera de España. Hemos tenido en su momento representantes, aunque por diversas razones, pues eso no ha seguido de esa manera, en algunos países, llegamos a tener como en cinco o seis países alguien que era como un corresponsal, un colaborador, un representante de la Fundéu allí que se dedicaba a tiempo parcial, pero nos ayudaba con esto. Eso por diferentes razones de estructura, económicas detrás no pudo seguir adelante. Ahora se ha abierto una vía –hace un año exactamente– que es la de la creación de Fundéus en otros países, la primera que está funcionando ya desde hace un año es Fundéu República Dominicana [Fundéu Guzmán Ariza]. Hay una fundación en República Dominicana, que es la Fundación Guzmán Ariza, que también contribuye mucho en los trabajos de la Academia Dominicana de la Lengua, que nos mostró su interés en crear una Fundéu dominicana, eso qué quiere decir, que tiene un equipo que funciona para República Dominicana que con los mismos criterios con los que la Fundéu lo que hace es tratar de acercar más las recomendaciones a la actualidad de su país, evidentemente no se contradicen sus consejos con los nuestros; pero ellos tratan que el consejo que cada día sacan para dar a los periodistas dominicanos sea de aquello de lo que se está hablando. Si hay elecciones allí, pues ellos sacan el consejo de las elecciones. Nosotros que nos dirigimos a todo el ámbito panhispánico no podemos estar tan pegados a eso. Esa es una idea que está funcionando muy bien. En República Dominicana, están muy contentos con ello y estamos explorando –aunque todavía es pronto para decirlo– la posibilidad de hacerlo en más países si encontramos socios, como encontramos en República Dominicana, que estén dispuesto a llevar a cabo esa iniciativa.
Lo que nos decían –y eso nos animó mucho– cuando estábamos explorando la posibilidad de hacerlo en República Dominicana, que estuvimos allí, visitamos varios medios de comunicación, primero nos sorprendió y nos gustó mucho saber que allí conocían a la Fundéu y seguían nuestras recomendaciones; pero a veces nos decían, lo que sucede a veces es que –y eso nosotros entendemos que es inevitable– pues no siempre nuestra recomendación es la más interesante ese día para el periodista del país, porque ese día no están hablando de eso, y eso tratamos de evitarlo porque en este español tan rico que tenemos es muy difícil a veces dar consejos que valgan para todos. A veces, en un país determinado una forma de hablar no está mal vista y en otros sí, eso tratamos de evitarlo; pero lo que nos decían en República Dominicana es nos gusta mucho lo que hacen ustedes, pero nos gustaría tener algo más pegado a nuestro día a día y eso es lo que intentan allí, dar la recomendación que está muy en lo que se hablando día a día. Y si pudiéramos hacerlo en más países, estaríamos encantados, la verdad.

¿Y qué se necesita para eso?

El interés de la Academia de cada país y, luego, hace falta recursos evidentemente. El problema es que nosotros no tenemos la disponibilidad de crear en cada uno de los países una estructura y asumir el coste que tiene eso, porque claro pues necesitas filólogos y lingüistas, necesitas gente que esté pendiente de ello, que haga las recomendaciones, que respondan las consultas. Aunque sea en estructura, la nuestra no es muy grande, y así sea un poco más pequeña, pues eso evidentemente tiene un coste. Hemos tenido la suerte de encontrar en República Dominicana un socio dispuesto y si lo encontramos en más sitios… estamos explorándolo. No puedo decirte mucho, pero creo que habrá novedades [risas], podrá haber en más países.

¿Qué tipo de publicaciones hace la Fundéu? ¿Son virtuales y gratis? ¿Cómo pueden acceder a ellas los peruanos?

Básicamente, el grueso de nuestro trabajo es lo que se vuelca en nuestra página web, a eso nos dedicamos fundamentalmente. Fundéu básicamente hace dos cosas –siempre explico que tiene como dos patas que se equilibran, aunque luego tiene otras más–: una es recomendar, hacer recomendaciones sobre el uso del idioma que están en nuestra página web publicadas cada día, a través de las líneas de la Agencia EFE para que lleguen a todos los periodistas en español del mundo que eso es una ventaja tremenda, porque la mayor parte de los medios de comunicación en español, no solo de España sino del todo el mundo, tiene el servicio de EFE y eso hace que la recomendación diaria les llegue, y eso es muy útil, –insisto– nuestra página web, Agencia EFE, redes sociales y una lista de correo gratuita a la que puede suscribirse cualquiera y cada mañana le llega allí nuestra recomendación, cada mañana de aquí o tarde de allá. Eso es la parte de recomendar; pero luego hay una parte que es responder, es responder a las muchas dudas que nos plantean cada día los seguidores, que –insisto– son periodistas pero no solo periodistas, hay gente interesada por el idioma, correctores, escritores, traductores, estudiantes, en fin. Esa tarea es menos visible porque en general respondemos a la gente por la misma vía por la que nos preguntan, si te preguntaron por correo, les responden por correo, por Twitter por Twitter, etc., etc., con lo cual no es tan público, pero sí intentamos cada día que algunas de las consultas más curiosas o que nos parece más interesante nos ha llevado a publicarla también en nuestra página web, con lo cual debajo de la sección de recomendación, que es la principal de la página, solemos poner últimas consultas atendidas.
Entonces cuando quienes están respondiendo consultas entienden que esa consulta tiene interés más general que el de la persona que hizo la pregunta, pues la publican en la página. Si respondemos cada día una media de 120, 130 consultas por todas las vías, pues se publican dos o tres, nada más, cada día; porque muchas evidentemente son repetidas. El fruto de responder y recomendar se puede ver en nuestra página web. Otra cosa es que ocasionalmente –por iniciativa de las editoriales que de la propia Fundéu– hemos editados algunos libros, hay uno que es el de cabera que es el Manual del Español Urgente, se lleva reeditándose muchísimos años, en las últimas fechas lo edita Fundéu; pero lo editaba desde los años ochenta la Agencia EFE, en ese afán que te digo de los años 70 u 80 de armonizar un poco el español que utilizaba EFE y se ha convertido un poco en una especie de manual de estilo global de algún modo que aplican muchos medios que no tienen su propio manual de estilo y ese desde hace algún tiempo lo edita Fundéu y se ha reeditado hace apenas un año y ese está disponible –no sé si en todos los mercados, pero yo creo que sí– en las tiendas en líneas y en las físicas también.

Y, luego, ocasionalmente, hacemos algunos otros proyectos, hemos publicado –nunca sabré decir el título completo– el Compendio ilustrado y azaroso de todo lo que usted quiso saber sobre la lengua castellana (2016) y luego la segunda parte que es el Compendio ilustrado y deleitoso de todo lo que usted quiso saber sobre la lengua castellana (2017), es una selección de curiosidades sobre el mundo del idioma, hace un año y algo publicamos El español más vivo (2015), que es una especie de resumen de las trecientas recomendaciones que nos parecieron más actuales, más interesantes para un lector que quiere tener un libro físico en la mano; pero básicamente son esas, tienen un carácter colateral al eje real de nuestro trabajo que está volcado en nuestra página web.

También lanzamos una aplicación, las cifras no son muy grandes –eso es verdad–, también porque en parte creo que mucha gente entra a través del teléfono móvil a la propia página web es algo que detectamos todos los que tenemos una página web que cada día el acceso a la web es más alto por móvil, lo cual probablemente hace que para alguna gente sea innecesario tener la aplicación, porque de algún modo se contrapesa. En esa aplicación general, que está disponible en iOS y Android, lo que está es todo el contenido, todas recomendaciones y las consultas respondidas que tiene nuestra página web, que en total deben ser unas casi siete mil dudas lingüísticas respondidas de un modo o de otro. De manera, que cuando uno busca la solución de la duda lingüística le da lo mismo de algún modo entrar en la página web y utilizar nuestro buscador que hacerlo a través de la aplicación del teléfono móvil, que a mí me parece más cómodo. Y luego hace unos meses lanzamos una, esta es más minoritaria, tiene que ver con nuestro patrocinador, el Banco BBVA, seleccionamos y añadimos algunas de entre todas las recomendaciones lingüísticas que tenemos, aquellas que hablan del ámbito económico y financiero, donde hay muchos anglicismos también y muchas expresiones que a veces se utilizan mal. Esa es mucho “más pequeña”, esa recoge unas cuatrocientas y pico, está para iOS y Android, se llama Lenguaje financiero y es una aplicación muy parecida donde uno puede encontrar shadow banking que es un término que uno lee mucho en las noticias, puedes ver aquí qué alternativas te ofrece Fundéu. Es la misma recomendación, pero específicamente reunidas las del ámbito financiero para gente que trabaja en este mundo, periodistas económicos, gente de banca, etc., que les puede interesar tenerlas juntas y muy a mano. Esta tiene menos de un año desde que la lanzamos.

En la mayoría de los medios de comunicación impresos, hay un control de calidad lingüística. ¿Creen que en la radio y la televisión, también, debería haber un corrector?

Sí y no quiero ser pesimista. Creo que debería haberlo en los medios escritos, quiero decir creo que uno de los problemas que hay hoy por hoy es que está desapareciendo de los medios escritos, quizá no tanto en los medios impresos, los medios en papel creo que mantienen –seguramente menos que hace algunos años, también lo creo– y en los medios digitales, por ejemplo, esa es una figura que está desapareciendo. Yo comprendo que es muy difícil, yo soy periodista y conozco también los ritmos a los que se trabaja el periodista de agencia que hasta que aparecieron los medios digitales teníamos la medalla de oro de la urgencia, ahora ya con los digitales nos está más competido. Se escribe muy rápido y precisamente porque se escribe muy rápido hay muchas posibilidades de equivocarse. En ese sentido, EFE que es una agencia de noticias y nunca ha renunciado a su carácter y a ese sello de urgente siempre tuvo claro que no iba a renunciar a tener una edición; es decir, cuando uno lee una noticia que ha pasado por la línea internacional o nacional de la agencia EFE puede tener errores también porque nadie está libre de tenerlos. Uno sabe que el redactor nunca ha sido el que le ha dado a la tecla enviar a los abonados, a los clientes, de la agencia. Siempre hay un filtro, aquí en EFE la figura se llama editor, pero realmente es un corrector que corrige de algún modo la parte ortográfica y de estilo, pero también revisa que el contenido sea coherente, esté bien, esté bien estructurado. El problema es que con la crisis que vive el mundo de los medios de comunicación, yo creo que cada vez más se han ido recortando esos controles en casi todos los medios. Mi impresión como lector y como lector profesional, porque al fin y al cabo ha eso me dedico, es que eso se nota, que incluso algunos grandes medios que antes era muy raro verles errores ahora uno los ve y creo que eso se debe en parte a la prisa –siempre la hemos tenido– y en parte a la supresión de esa figura del corrector, con lo cual yo creo que debería reponerse en los sitios donde ha ido desapareciendo.

Y en las televisiones y en las radios, es verdad que es muy difícil incidir en eso en la medida en que son medios hablados; pero por ejemplo en la televisión es sorprendente la cantidad de fallos que hay en por ejemplo en los subtítulos, que esos son muy evitables. Yo comprendo muy bien que cuando alguien está haciendo un directo en la calle en circunstancias que a veces son muy complicadas que diga una expresión mal, que se equivoque en una palabra; o sea, yo creo que hay que ser comprensivo, es que es muy difícil. A veces, la gente critica mucho a los comentaristas de fútbol y bueno ponte a narrar un partido de fútbol durante noventa minutos y mantén un programa de deportes desde las tres de la tarde hasta las doce de la noche hablando permanentemente, pues si no te equivocas unas cuantas veces es que eres un supermán del idioma.

Yo creo que en esa parte oral es muy difícil de evitar los fallos y ahí lo único que se puede hacer es que los profesionales tengan una buena formación también en el área lingüística y de esa manera habrá fallos –seguro que los habrá–, pero serán menores y seguro que hablan bien, seguro que cometen algún error, pero en general su desarrollo ahí es bueno.

Sin embargo, en los subtítulos es muy fácil evitar errores, en teoría, simplemente se trata de que haya un ojo experto y entrenado: corrector, que es una figura que por desgracia parece que no hace falta pero hace mucha falta, que esté pendiente de eso y me parece que las televisiones deberían tomárselo en serio y poner un poco más de interés en evitarlo.

¿Ha sido bien recibida la Fundéu por la comunidad castellanohablante?

Yo creo que sí, en general sí, a los periodistas que es a los que nos dirigíamos, es muy curioso cuando cumplimos diez años hace dos y algo hicimos una especie de encuesta, mandamos una cámara a varios periodistas españoles conocidos –porque no teníamos medios para hacerlo en América– preguntándoles qué opinas de la Fundéu, qué te parece la Fundéu y todos nos felicitaban, claro, qué iban a decir, ¿no?; pero una periodista muy conocida de la televisión española dijo una cosa que me hacía mucha gracia decía: “Al principio cuando nació la Fundéu pensábamos que iban a hacer los que nos iban a regañar todo el día y teníamos una cierta prevención; pero luego en estos años lo que hemos descubierto es que son los que nos echan una mano”. Entonces, es verdad que desde el principio la Fundéu ha tratado de poner muy de relieve esa parte positiva, la de ser un instrumento, una ayuda. No el que te está diciendo lo haces mal, esto está mal, no está señalando todo el día, porque nos parece que eso no tiene ningún sentido, sino el hermano, el amigo, el cuñado, el compañero que sabe de esto y te puede echar una mano. Con esa orientación, la ayuda siempre es bien recibida. Así que en general, creo que sí. Es que no recuerdo muchos casos de gente que no le guste, siempre puede haber algún caso en algún país en concreto que se nos vea como españoles, sí es verdad que nosotros trabajamos desde Madrid y por mucho que tratamos de tener una visión lo más panhispánica posible, pues se nos nota el equipo es básicamente de Madrid y es una cosa que queremos solucionar y cada vez ser más internacionales, pero más allá de una crítica muy puntual. La verdad es que nosotros –incluso– en redes sociales donde es muy fácil recibir críticas, tenemos una comunidad que es fantástica, es adorable. Siempre nos dan ánimos, incluso, nos pasa algo que una vez alguien que sabía de redes sociales me dijo eso es lo que te indica que estás bien en redes sociales, que alguien se meta contigo en una red social, te critique por algo que has hecho y que antes que tú puedas salir a defenderte sea alguien de la comunidad el que te defienda. Y eso es verdad que nos pasa cuando hay alguna crítica –que tenemos muy poco–, con lo cual estamos encantados.

¿En qué se diferencian de la RAE?

En tamaño, prestigio y antigüedad, no somos ni incomparables, somos muy pequeños. En redes sociales, de hecho, nosotros salimos incluso antes que la RAE y cuando la Academia salió sabíamos que nos iba a sobrepasar inmediatamente porque tiene un prestigio, una historia y un nombre. Nosotros en lo que tratamos de distinguirlos de la Academia es en lo que anuncia nuestro nombre es en la urgencia: el urgente. Respecto a nuestra relación con la Academia –como te decía– el director de la RAE es el presidente del patronato de Fundéu y como regla general Fundéu siempre respalda aquella norma o aquello que la Academia dice. Digamos que nuestra regla es sobre aquello sobre lo que la Academia se ha pronunciado esto es lo que nosotros decimos que es lo correcto y siempre citamos las fuentes académicas. ¿Qué es lo que podemos hacer y entendemos? La Academia tiene sus propios ritmos –que a veces son muy criticados–, pero a veces un poco por desconocimiento y es lógico que tenga unos ritmos que son como de una institución como la Academia y es normal. Una palabra no entra en el diccionario porque se ponga de moda en un país durante dos meses y esto es perfectamente normal, pero al mismo tiempo que esa palabra para entrar en el diccionario tiene que pasar un tiempo, extenderse por varios países, es un proceso largo y un proceso de años. Nosotros también entendemos que el periodista de ese país que oye esa palabra y que está escribiendo hoy, no mañana, ni el año que viene, ni el mes que viene, ni cuando salga el diccionario nuevo, quiere una orientación sobre esa palabra entonces ese digamos es nuestro foco. Quizá la Academia tarde más tiempo en decir lo que sea sobre esa palabra porque es lógico. Nosotros podemos hacer un poco de avanzadilla hasta cierto punto y pensando siempre qué es lo que dirá la Academia en su momento, pero tratando un poco de adelantarnos. A veces pongo un ejemplo –el ejemplo ya se queda un poco viejo–, lo de tuit, tuitero, tuitear, en el año 2010, o sea, hace siete años, cuando Twitter empezaba a hacer algo, pero no era lo que es, la Fundéu se planteó qué hacer con la palabra “tweet” –que casi todo el mundo escribía en inglés– y se hablaba de tweetear entonces se utilizaba la base inglesa añadiéndole “-ear-”, se estaba usando de las maneras más diversas y Fundéu se planteó qué se podía hacer con eso y en aquel momento la propuesta de Fundéu era esto es adaptable al español como tuit y se puede decir tuitero, tuitear, que entonces a mucha gente le extrañó y pudimos haber optado por “trino”, que usan algunos países como Colombia, que es precioso por cierto. Ese fue el consejo que dio Fundéu en 2010, dos años después en un acto de la Fundéu precisamente el entonces director de la Academia, Juan Manuel Blecua, anunció que en el siguiente diccionario la Academia introduciría tuit, tuitero y tuitear, por su puesto, no creo que las incluyera porque lo había dicho Fundéu, sino porque eran palabras que estaban entrando en el vocabulario común de la gente y esa era una buena solución y en el 2014 –cuatro años después– aparece una nueva edición del diccionario y ahí aparecen tuit, tuitero y tuitear. ¿Qué había hecho Fundéu? Dar una respuesta muy rápida a un problema que se estaba planteando sin tener que esperar los pasos que con toda lógica tiene que esperar la Academia. Nos podíamos haber equivocado y a lo mejor la Academia hubiera dado otra solución. Nosotros propusimos adaptar “selfie” con una “i” latina al final (“selfi”), esa es nuestra propuesta, que la hicimos hace dos años o más, de hecho, fue la palabra del año 2014. Esto no está en el diccionario académico, a lo mejor cuando haya uno nuevo hasta la palabra se ha pasado de moda –que sospecho que no–, porque esta palabra está para quedarse, o la Academia da una solución diferente, no lo sé. Y nosotros seguiremos lo que diga la Academia, pero mientras tanto nos parece que nuestra obligación es salir al paso de esas cosas cuanto antes.

¿Cuáles son los canales por los que los peruanos nos podemos comunicar con ustedes?

Para recibir la recomendación, visitar nuestra página web (www.fundeu.es) ; se pueden descargar las aplicaciones, tanto en iOS como Android; ya te digo que van siempre a través de la Agencia EFE, pero eso llega a periodistas básicamente, con lo cual eso para un ciudadano cualquiera no es tan común; estamos en la redes sociales, en Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest; tenemos un canal de YouTube también, aunque el canal no va dando la recomendación del día todavía; tenemos un canal con algunos vídeos de recomendaciones lingüísticas grabados, que son algunos de los clásicos: “porque, por que, por qué y porqué”, “asimismo y así mismo”. Pequeñas animaciones de un minuto aproximadamente que se usa mucho en la enseñanza para las escuelas porque se queda bien.

Luego existe una lista de correo a la que uno se puede suscribir gratuitamente que está enlazada en nuestra página web uno ingresa su dirección de correo electrónico si quiere y cada día recibe un boletín que es la recomendación del día en su correo electrónico.

Y ahora también para los usuarios de Telegram hemos creado un foro de difusión que cada día todos los que quieren recibir la recomendación se apuntan en ese foro de Fundéu que se llama RecoFundéu y en cuanto sale la tienen ahí como un pequeño aviso.

Para contactar con nosotros y preguntarnos hay una dirección de correo electrónico que es consultas@fundeu.es que tratamos de atender con la mayor velocidad posible. Es verdad que todavía no atendemos 24 horas siete días a la semana por desgracia, que ya nos gustaría, pero en lo que son desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche (hora española) siempre hay alguien de Fundéu respondiendo. Entonces a través del correo consultas@fundeu.es, del teléfono, de Twitter y Facebook respondemos las consultas.

¿Cuáles son sus proyectos a futuro?

Seguimos en la idea de poder crear más Fundéus americanas, aunque no hay nada muy concreto todavía que se pueda contar; pero creemos que tenemos posibilidades de hacerlo y desde el punto de vista más del día a día, queremos poner en marcha dentro de poco un blog de la Fundéu, además de la página que ahí contamos la parte más formal de recomendaciones y consultas, un blog sobre el idioma donde podamos contar, pues a veces el debate por el que llegamos a una determinada conclusión, qué otras actividades estamos haciendo, cosas más relacionadas con curiosidades del mundo del idioma y todo eso también lo tendremos muy prontito.

Vamos a empezar a hacer cada semana un microespacio de radio, de estilo podcats que se pueda descargar, muy cortito, porque creemos que aquí los formatos cortos funcionan mejor, cinco minutos no mucho más, pues a lo mejor con un resumen de las recomendaciones diarias, eso creo que las próximas semanas ya lo podemos tener. Y estamos barajando –aunque yo creo que tardaremos un poquito más– la posibilidad de poder hacer la recomendación diaria en vídeo, vídeo en animación, estamos buscando diversas alternativas, porque de la misma manera que el hecho de que la recomendación diaria se convierta en una noticia de la agencia EFE y llegue a todos los medios en el formato de una noticia, el periodista está recibiendo allí el ataque en Irán y recomendación de Fundéu y eso hace que muchos periodistas lo puedan ver, les salte a los ojos, pues creemos que también muchos periodistas audiovisuales que están recibiendo el chorro de información por muchos canales puedan tener un pequeño clip de vídeo, también serían muy cortitos, con la recomendación de hoy es, ojo esa palabra se dice así. Este año tenemos que ser capaces de hacerlo.

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