15 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

'Dosis de memoria', por Zoë Massey

“Amigo, el LUM no busca hacerle apología a nadie. Busca que conozcas nuestra historia tan reciente, tan dura y que es aún una herida abierta”.

'Dosis de memoria', por Zoë Massey Tras la polémica con congresista Donayre, muchos jóvenes decidieron visitar el Lugar de la Memoria (Foto: Instagram Saldelsol)

Por Zoë Massey
FOTÓGRAFA
@ZoePix

Hace varios años, un amigo me llevó a ver una exposición en una casona de Chorrillos. Tenía un poco de miedo de lo que vería. Al entrar, una foto enorme violenta, de golpe, nos dio la bienvenida a un paseo que me pondría los pelos de punta. Recuerdo caminar por partes derruidas de la casona, había adobes tirados en el piso. En una sala, los audios de padres que nunca más verían a sus hijos. Padres de Lima, de Ayacucho, de estudiantes, de campesinos. En otra sala, audios de niños, escalofriante. El nudo de la garganta se me confundió con las náuseas de la boca del estómago.

Recuerdo haber salido de esa casona como si me hubieran golpeado físicamente. Nos sentamos en el malecón, nos fumamos un pucho. Dos. Nos fuimos a mi casa mudos, yo eternamente agradecida con Carlo por llevarme a esta muestra. Había comprado hace poco un libro que decidí regalarle en agradecimiento.

Pocas semanas después, llevé yo a un amigo a esa misma muestra. La misma sensación, salir golpeados. Esta vez mi nudo en la garganta se desató en llanto. Llegamos a mi casa, le conté que la primera vez que fui le regalé ese libro a mi amigo. Él se fue, “ya vengo al toque”, y al regresar me trajo un libro de regalo a mí, gracias Rodrigo. Ese libro era el Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Esa muestra era Yuyanapaq.

Algún tiempo después, esa muestra se mudó al sexto piso del aún conocido Museo de la Nación, por más que ya hace tiempo pasó a ser el Ministerio de Cultura (Mincul). Ironías de la vida. Ese mismo Mincul que hoy no sabe proteger nuestra memoria, que se incomoda ante cuestionamientos, que no es capaz de pararse recto frente a amenazas que solo tienen el fin de callar verdades. Seguro muchos de los que trabajan ahí jamás se pasearon por el sexto piso. Como muchos, incluso congresistas, que critican el LUM y aceptan ni haber ido. Que lo que saben, lo han oído de terceros…

El LUM es como muchos espacios en otros países creados para guardar la memoria y generar espacios de análisis, reflexión, aprendizaje. Amigo, no busca hacerle apología a nadie ni menospreciar los logros de nadie. Busca que conozcas nuestra historia tan reciente, tan dura y que es aún una herida abierta. Si no hablamos de ella y fingimos que no existió, que solo le pasó a “otros” y no a nosotros, si crees que lo peor que le pasó al Perú fue el atentado de Tarata, anda. Nuestra historia, con sus pros y contras, es la que nos hace ser quienes somos hoy.

Yo te recomiendo visitar Yuyanapaq y el LUM. Ir sin prejuzgar, sin llamar a nadie “terruco”. Cada vez que alguien alza la voz, no puedes llamarlo “pro terruco”, ya que solo demuestras tu falta de conocimiento sobre el daño que nos causaron esas décadas de terror.

En una foto de Yuyanapaq se ve a una mujer joven, tras las rejas de una cárcel, cargando a un bebe en brazos. La leyenda de la foto dice algo así: “Mujer acusada por terrorismo, carga a su hijo, fruto de la violación de un policía”. Negarlo, nos hará repetir. Al cierre de esta columna, y tras cinco intentos llamando al Mincul por información, nadie supo darme razón de horarios, ni con qué anexo hablar. Incluso me colgaron. Genial.

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