22 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Damían Alcázar: "El cine peruano está en el inicio de un boom"

Conversamos con el actor mexicano, quien está en Lima para promocionar Magallanes, ópera prima de Salvador del Solar, en la cual es protagonista. Se estrenará el 20 de agosto. VIDEO Star Wars: Nuevo avance del ‘Episodio VII’ es revelado en YouTube

Damían Alcázar: "El cine peruano está en el inicio de un boom" Publimetro conversó con él sobre su experiencia en nuestro país, sus inclinaciones políticas y más. (Foto: Sengo Pérez/Publimetro)

JOSÉ BARRETO

Se define como un actor sin fronteras y no le falta razón. A sus 62 años, el mexicano Damián Alcázar ha sabido transformar cada uno de sus papeles en un arma contra los problemas sociales que aquejan a Latinoamérica, al que llama su “gran país”: la corrupción y la violencia. Alcázar ha participado por primera vez en una película peruana: Magallanes, ópera prima de Salvador del Solar, que se estrenará en salas comerciales el próximo 20 de agosto. Publimetro conversó con él sobre su experiencia en nuestro país, sus inclinaciones políticas y más.

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¿Cómo así decidiste participar en Magallanes?
Yo soy un actor latinoamericano. Nací en el norte, pero pertenezco a toda esta región. He hecho cine ya en seis países y he visto que las problemáticas de nuestros territorios son muy similares. Se sienten las mismas dificultades políticas y económicas. Todo eso me golpea muy de cerca como ciudadano. Ya en mi faceta como contador de historias o portador de la cultura cinematográfica, toparme con un guion tan complejo, interesante y que habla tan bien del espíritu humano como el de Magallanes, me encantó y de inmediato acepté.

¿Cómo fue el primer contacto con Salvador del Solar?
A él ya lo conocía como actor, pero cuando hablamos lo sentí tan sensible, tan inteligente, tan comprometido con lo que quería contar en esta película, que no me cupo la menor duda de que mi siguiente reto sería interpretar a un peruano. Ya en la cancha, me siento muy afortunado de haber estado presente en el alumbramiento de uno de los mejores directores del cine peruano. Sin duda alguna, Salvador puede llegar a convertirse en uno de los mejores tres cineastas de Latinoamérica dentro de poco.

Cuéntanos un poco sobre tu preparación para hacer del personaje Magallanes…
Me vine un mes antes del rodaje a Lima, a caminar por la ciudad. Me fui a buscar mi personaje al Centro y otros barrios aledaños. Ahí me empapé de los acentos, de cómo camina la gente, qué come y me fui fundiendo con lo peruano. Y es que no basta con imitar ciertas cosas, el objetivo es dejar que el personaje emerja desde dentro de uno. Además leí mucho sobre el conflicto armado interno y escuché bastante música criolla.

¿Te subiste a muchos taxis?
Y cómo no. Los taxistas tienen las mejores historias de la ciudad.

A tu criterio, ¿en qué momento encontraste al cine peruano?
Se están estrenando doce películas peruanas en el Festival de Cine de Lima. Eso está genial. Creo que están en franco crecimiento, en el inicio de un boom. Si esto sigue así, van a poder forjar una industria. Pero algo que no deberían perder de vista es blindar su producción con buenas leyes de cine y exigir tener más espacios para que el arte nacional siga exhibiéndose.

Al igual que Magallanes, muchos de tus trabajos tienen un cariz político (por ejemplo en La Ley de Herodes o La dictadura perfecta) ¿cómo así te inclinas por esos papeles?
Es algo con lo que nací. No concibo hacer historias que no sean relevantes para la sociedad. Me interesan las historias, ya sean de amor, de comedia o dramáticas que sean verdaderas, cotidianas, porque dentro de ellas está el verdadero germen contestatario. Pero cuando son historias anodinas como las que normalmente se ven en TV, terminan siendo cuentitos idiotas, refritos constantes de algo que no ocurre, y que son solo un señuelo para mantener a la gente alejada de su realidad. Ese tipo de historias yo no las hago.

Eres muy selectivo con tus papeles…
Lo que yo haga tiene que decirle algo a la gente. Actualmente estoy en una obra de teatro en México que se llama El profesor. Es una obra argentina pero que hemos adaptado a nuestra realidad, en la que se trata al maestro como un delincuente. A ellos se les encarcela, se los evalúa como si no supieran nada. ¿Por qué no someten a prueba a los políticos? ¡Todos reprobarían! Pero no, pues, son intocables.

¿Te ha traído problemas este rumbo en tu carrera?
Más que problemas, me ha puesto sobre los hombros una gran responsabilidad: ser consecuente con lo que digo y no permitirme hacer cosas que atenten contra la inteligencia de la gente. El mayor botín de los malos políticos es la ignorancia y la pobreza de su gente.

¿Qué sientes al ver las matanzas y el nivel de corrupción en México?
El narcotráfico está metido hasta en nuestras camas. Hay muchos políticos metidos en eso. Aún así, son inamovibles. Son unos cínicos y obscenos.

¿Qué te llevas del Perú?
Una excelente experiencia. Fue sorprendente trabajar con todos. Magaly (Solier) me parece un portento de actriz. Ella es tectónica, es Ayacucho, es Perú. No es de esas estrellitas que vemos en novelas o películas gringas. Es una señora actriz que le da fuego a los personajes que interpreta.

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