24 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Potencia tu capacidad cerebral a punta de ejercicio

“Mente sana, en cuerpo sano”, nos han dicho toda la vida y la entrenadora física Vanna Pedraglio otorga una nueva dimensión a esta frase al probarnos, a punta de datos fehacientes, la intrínseca relación entre ejercicio y salud mental

La entrenadora nos enseña una rutina de ejercicios moderado a alta intensidad, ideal para potenciar nuestra salud mental e, incluso, nuestra sensación de bienestar.

VANNA PEDRAGLIO

Durante muchos años venimos arrastrando el error de separar el cuerpo de la mente, como si fueran dos entes distintos sin puntos en común. Aunque crecimos con la famosa frase “mente sana en cuerpo sano”, seguimos pensando que cada uno de estos conceptos se desarrolla de manera independiente.

Hoy en día, en los colegios la actividad física no es obligatoria y para el desarrollo cognitivo infantil esto puede ser muy perjudicial. Tenemos que tomar conciencia de que estos dos conceptos son uno mismo y que a eso se le denomina salud.

En los últimos años, los neurocientíficos han demostrado que existe una interesante e inseparable relación entre el desarrollo adecuado del cuerpo y la optimización del funcionamiento del cerebro. El deporte y el cerebro están más relacionados entre sí de lo que parece, ambos implicados en nuestro bienestar.

La actividad física influye en nuestra manera de pensar, sentir, en nuestro estado de ánimo, concentración, ansiedad, manejo del estrés, y tiene la capacidad de inmunizarnos ante algunas enfermedades.

El ejercicio activa la creación de neuronas y la disminución de su muerte. Hace que las conexiones entre las neuronas sean mayores, más fuertes y eficaces, favoreciendo capacidades como el aprendizaje y la memoria. Pero, ¿como todo eso puede tener relación con el entrenamiento?

Según estudios recientes, el ejercicio moderado a alta intensidad –sobre el 75% de la frecuencia cardiaca máxima– estimula la producción de opiáceos endógenos como las endorfinas y la dopamina, comparables con fármacos exógenos como la morfina, un potente analgésico. Nuestro propio organismo genera estos neurotransmisores durante la actividad física para contrarrestar el dolor, refuerza las sensaciones de placer y permite un estado de ánimo de gozo aún después de haber concluido el entrenamiento. Así podemos entender por qué el deporte puede llegar a ser tan adictivo e indispensable para muchos.

Pero eso no es todo. Seguramente también hemos escuchado la frase “la práctica hace al maestro”. Pues es verdad y también tiene relación con los circuitos neuronales cerebrales y el perfeccionamiento de los movimientos y la técnica en los deportes.

Cuanto más se realiza una tarea, mayor cantidad de neuronas se van dedicando a ella y, por tanto, dicha ejecución se va perfeccionando, nuevas neuronas se van reclutando junto a las que generalmente están más activas, produciendo una expansión de las áreas cerebrales. Esto puede ser muy importante no solo para los niños, sino también para las personas mayores, ya que puede resultar en cambios estructurales en el cerebro relacionados al almacenamiento y la recuperación de la memoria. Mientras más complejos sean los movimientos en el caso de adultos mayores –como bailar, nadar diferentes estilos, hacer entrenamiento funcional– mejor podrán protegerse contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y hasta retrasar los efectos del Parkinson.

Así, podemos concluir que el ejercicio físico estimula mecanismos protectores del cerebro de dos formas principales: 1) Mantiene un aporte adecuado de nutrientes, oxígeno y el estado estable de la glucosa, único nutriente con el cual el cerebro es capaz de producir energía, ya que mejora la vascularización en la zona cortical; y 2) optimiza la eficacia cerebral relacionada a la eficiencia cognitiva.

Seguramente ya he podido convencer a muchos de lo indispensable que es la práctica de actividades físicas con regularidad y como está íntimamente relacionada con nuestra fisiología del cerebro, favoreciendo un desarrollo mucho mejor de nuestras labores diarias, sobre todo en las que tienen que ver con el trabajo. Ahora, no se asusten, también está comprobado que no es necesario entrenar muchas horas ni ser deportistas profesionales para obtener estos beneficios. Con solo 20 minutos de ejercicio bien hecho y lo suficientemente intenso, podremos gozar de un buen estado de ánimo, combatir el estrés y lograr cambios estructurales permanentes que nos ayudarán a tener siempre una excelente salud mental.

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