20 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Por primera vez en la historia dos Papas en el Vaticano

El papa argentino Francisco recibió este jueves personalmente al papa emérito Benedicto XVI en el Vaticano.

Por primera vez en la historia dos Papas en el Vaticano (Foto: AFP)

(AFP). Se trata de la primera vez en la historia que dos papas conviven dentro de las murallas del Vaticano, los dos vestidos de blanco y con el título de “Su Santidad”.

“El papa Francisco lo recibió con gran fraternidad y cordialidad. Tras lo cual se dirigieron a la capilla del monasterio para una breve oración”, precisó en un comunicado la Santa Sede.

El Papa emérito se alojará en el convento “Mater Ecclesiae”, reformado para la ocasión y localizado en los apacibles jardines del Estado más pequeño del mundo y a pocos metros de la Casa Santa Marta, donde reside Francisco.

El anciano papa emérito, de 86 años, llegó a las 16H45 hora local (14H45 GMT) en helicóptero al Vaticano proveniente de Castel Gandolfo, donde residió durante dos meses tras hacer efectiva su renuncia el 28 de febrero.

Una delegación oficial formada entre otros por el decano del colegio cardenalicio Angelo Sodano y el secretario de Estado, Tarcisio Bertone, quien fue su mano derecha, lo acogió en el helipuerto, indicó la oficina de prensa del Vaticano, que aclaró que no distribuirá fotos de su llegada, suscitando interrogantes en la prensa sobre su estado de salud.

El vocero papal, padre Federico Lombardi, desmintió de nuevo este jueves que el papa emérito se encuentre gravemente enfermo como aseguraron medios de prensa españoles tras aparecer muy agotado, con bastón, durante el histórico encuentro el 23 de marzo pasado en Castel Gandolfo con Francisco.

Benedicto XVI ha vivido en la residencia veraniega papal, a unos 25 kilómetros al sur de Roma, donde permaneció “oculto al mundo”, pese a unas pocas fotografías “robadas” mientras paseaba junto a su secretario y al encuentro que mantuvo con el nuevo Papa argentino.

Benedicto XVI, jubilado y sin poder, llegó en automóvil del helipuerto al monasterio donde lo esperaba a sus puertas el papa Francisco.

Desde su elección el pasado 13 de marzo, Francisco ha manifestado en varias ocasiones amistad por su predecesor, con quien ha hablado telefónicamente y ha celebrado misa en honor de su reciente cumpleaños.

Benedicto XVI vivirá en su nueva residencia con un pequeño grupo de asistentes, entre ellos su secretario privado, el obispo alemán Georg Gänswein.

Será de todos modos una relación compleja, según numerosos observadores, ya que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio fue el gran rival hace ocho años del alemán Joseph Ratzinger en el cónclave que lo escogió tras la muerte de Juan Pablo II.

Desde su monasterio, aún dedicado a la oración y al estudio, el anciano Papa emérito, que reinó durante una fase muy difícil por los escándalos que sacudieron su pontificado, resulta un observador privilegiado y singular de todo lo que ocurra durante el papado del primer latinoamericano y jesuita de la historia.

Esa convivencia suscita interpretaciones por los posibles consejos y recomendaciones de Benedicto XVI sobre argumentos que conoce bien como la reforma del aparato curial y los escándalos de “Vatileaks”.

Además, el hombre de confianza durante los ocho años de pontificado de Benedicto XVI , el secretario Gänswein, prefecto de la Casa Pontificia, es la persona que dirige la oficina que organiza la agenda papal, fija las audiencias solemnes y privadas, dispone las ceremonias pontificias -excepto la parte estrictamente litúrgica- y coordina los preparativos de sus viajes.

Si bien casi todos los expertos recalcan que su papel como vínculo entre los dos pontífices será provisional, es la primera vez en la historia reciente de la Iglesia que el secretario papal deberá servir a la vez a dos papas.

El hecho de que Gänswein conserve el cargo y siga siendo secretario personal de Benedicto XVI, puede crear confusión sobre su papel e influencia entre los dos pontífices.

En estos dos meses, sin embargo el papa emérito ha mantenido una vida sumamente discreta, y ha evitado involucrarse en los asuntos internos del Vaticano.

Es posible que los dos papas se encuentren durante sus paseos por los jardines del Vaticano e inclusive vuelvan a rezar juntos, como ocurrió también el pasado 23 de marzo, cuando Francisco viajó a Castel Gandolfo para almorzar con Benedicto XVI.

El papa emérito de todos modos no llevará una vida de recluso y podrá ser consultado por su sucesor y recibir personas y amigos, precisó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

El monasterio Mater Ecclesiae

La nueva residencia de Benedicto XVI se encuentra sobre las colinas del Vaticano con vistas a la cúpula de la Basílica de San Pedro y a los techos de la Ciudad Eterna.

Se trata de un oasis de paz, ya que el edificio de ladrillos de dos pisos, ubicado en el flanco de la colina, cuenta con una bella terraza.

La residencia, donde vivían ocho monjas de clausura de diversas nacionalidades y diversas órdenes, que se turnaban para apoyar con sus plegarias el trabajo diario del Papa, es un remanso de paz, rodeado de vegetación.

El papa emérito estará acompañado por la llamada familia pontificia, cuatro laicas consagradas de la comunidad “Memores Domini” que lo cuidan.

Una habitación ha sido reservada para su hermano mayor, el padre Georg Ratzinger, quien reside en Alemania.

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada