24 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Peruana relata la amenaza de penuria de agua causada por el cambio climático

A miles de kilómetros de los Andes, en la zona del Sáhara, en África, las precipitaciones erráticas crean grandes desequilibrios.

Peruana relata la amenaza de penuria de agua causada por el cambio climático (Foto: Shutterstock)

AFP. Los testimonios de una campesina peruana, una aldeana de Bangladesh y una nómada de Chad recordaron esta semana en París que, más allá de los datos estadísticos, el cambio climático es un desafío vital, sobre todo para las comunidades más pobres.

“La localidad de Chamiseria, donde vivo, está amenazada por la falta de agua” debido “al retroceso del glaciar de Huayatapallana y de períodos secos más largos”, cuenta la peruana América Castillo Cunyas, de 38 años, que vive en los Andes.

“Los rendimiento agrícolas disminuyen” por la falta de agua y también por el efecto negativo que tienen en el suelo las lluvias menos frecuentes pero más intensas, agrega Castillo, presidenta de una comunidad de agricultores.

“El cambio climático no se limita a cifras en un papel”, dijo Laurence Tubiana, economista y especialista de desarrollo sostenible, al inaugurar el encuentro en el Instituto de Ciencias Políticas de París.

“No existe un sentimiento de urgencia” en la comunidad internacional, lamentó Tubiana, exnegociadora de Francia para temas climáticos.

El acto de París coincidió en el tiempo con la reunión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en la ciudad japonesa de Yokohama, que el lunes publicará un nuevo informe sobre los efectos del calentamiento en el planeta.

A miles de kilómetros de los Andes, en la zona del Sáhara, en África, las precipitaciones erráticas crean grandes desequilibrios, afirma Hindou Oumarou Ibrahim, de 30 años, portavoz de una asociación de mujeres Mbororo del Chad.

Oumarou pertenece a una comunidad de ganaderos nómadas que sufre directamente la modificación del régimen de lluvias.

“Desde hace una decena de años, las estaciones secas son más calientes y más largas y las lluvias más cortas e intensas”, explica Oumaraou.

“Disminuyen los pastizales” y por esa razón “las vacas dan menos leche y la comunidad debe recorrer distancias mayores para encontrar pozos de agua, lo que debilita a los animales y crea conflictos”, agrega.

En Bangladesh, Shahanara Khukumoni Khatun, de 27 años, vive en una aldea costera que a lo largo de los años vio disminuir sus recursos agrícolas, lo que obligó a los hombres a emigrar.

“La subida del nivel del mar tiene un impacto negativo en la zona. Aumentó la salinidad del suelo, por lo que disminuyó el rendimiento agrícola e incrementó la mortalidad del ganado”, dice Shahanara Khukumoni Khatun.

Los climatólogos pronostica en el futuro un aumento de las lluvias en las regiones húmedas y una disminución en la zonas secas y la subida constante del nivel del mar, lo que exige esfuerzos de modificación para las comunidades expuestas.

Los agricultores de Chamiseria decidieron volver a cultivar una antigua variedad de papa, más rústica y que necesita menos agua, dijo Castillo.

En Satkhira, Bangladesh, los habitantes utilizan semillas que exigen menos irrigación y las mujeres comienzan a capacitarse para actividades artesanales.

En el Chad, los pastores nómadas se desplazan más y los niños dependen de los complementos alimentarios, cuenta Oumarou, pero luego pregunta angustiada: “¿Qué va a pasar a largo plazo?”

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