18 de septiembre de 2018
Marcos Chumpitaz |

Los órganos ahora se fabrican en laboratorio

¿Te falta una tráquea o un riñón? No te preocupes, en unos años más podremos construir nuestros órganos gracias a las células madre. Conoce al pionero en estas intervenciones.

Los órganos ahora se fabrican en laboratorio Paolo Macchiarini muestra orgulloso sus tráqueas creadas en laboratorio.

Por: Marcos Chumpitaz
En junio del 2011, el científico italiano Paolo Macchiarini hizo historia al trasplantar con éxito el primer órgano creado con células madre.

Se trató de una tráquea artificial hecha a la medida y desarrollada en un molde de plástico, al que se le aplicó estas milagrosas células extraídas de la médula ósea del paciente.

Macchiarini ahora planea usar esta misma técnica para recrear tejidos y órganos más complejos del cuerpo como un esófago o un corazón. Incluso, ya empezó a realizar estudios experimentales en ratones para regenerar el cerebro usando las células madre.

Gracias a estos ensayos, el investigador y su equipo del Instituto Karolinska en Suecia esperan algún día poder sustituir la materia cerebral dañada por un trauma severo, producto de un accidente o lesiones por arma de fuego.

El experimento, según explicó en la reciente reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés), en Boston (EE.UU.), ya ha mostrado buenos resultados y supone un nuevo paso en el uso potencial de las células madre adultas con fines regenerativos. “Claramente, es el futuro”, auguró Macchiarini durante su presentación.

El experto ya planea hacer un nuevo trasplante de tráquea el próximo mes en Estados Unidos. Lo hará en una niña de dos años que nació sin este órgano y ha vivido toda su vida en una unidad de cuidados intensivos.

La pequeña respira a través de un tubo que se coloca en el esófago y se conecta directamente a los pulmones. Sin una tráquea nueva, nunca será capaz de salir del hospital.

También hay planes para trasplantar un esófago artificial completo, un órgano
mucho más complejo que una tráquea, ya que tiene músculos. “Aprendemos mucho de
cada operación. Esto significa que podemos desarrollar y perfeccionar la técnica. El objetivo es que usemos al máximo el potencial curativo de nuestro propio cuerpo”, finaliza Macchiarini.

Tags

Ir a portada