20 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

(Opinión) Las patinadas de Francisco

“Papa progre que justifica la agresión si alguien ofende a un hombre de fe y que se opone al matrimonio gay porque este no está en los planes de Dios para la creación, pero que insta a sus seguidores a dejar de procrear “como conejos’”.

(Opinión) Las patinadas de Francisco (Foto: AFP)

Por Verónica Klingenberger

Las noticias más excéntricas de la semana incluyen al bebé falso más creepy de la historia del cine, a un presidente gringo de ficción diciéndole a Cristina Kirchner lo que muchos no se atreven (ver la cuenta en Twitter de Frank Underwood) y a un conflicto diplomático generado por dos reinas de belleza y un selfie (alguien debería escribir “b i t c h” con un lápiz de labios en el espejo del camerino de Miss Líbano). También implican a un Papa progre que justifica la agresión si alguien ofende a un hombre de fe y que se opone al matrimonio gay porque este no está en los planes de Dios para la creación, pero que insta a sus seguidores a dejar de procrear “como conejos”.

Como a Mario Barackus, al Papa Francisco deberían dispararle un dardo tranquilizador cada vez que sube a un avión. La presurización de la cabina parece oprimirle el solideo, esa especie de mini casquete de seda que le adorna la cabeza y tan poco bien le hace a sus ideas.

La primera declaración desafortunada afirmaba que nadie tiene derecho a ofender las creencias religiosas de otros y, que de hacerlo, el responsable debería esperar un “puñetazo”. Las declaraciones las hizo justo cuando las víctimas asesinadas en el atentado contra Charlie Hebdo eran enterradas por amigos y familiares. Felizmente algunos defensores de la libertad, como el primer ministro británico David Cameron, salieron a explicarle al Sumo Pontífice cuáles son las verdaderas reglas en una sociedad libre. Por supuesto, ni el Papa ni su séquito de violentos ofendidos entendieron un rábano.

La segunda declaración ha pasado casi desapercibida en nuestro país y tiene que ver con el tan sonado matrimonio gay y con que éste supone una terrible amenaza para la santa familia católica. “La familia es amenazada por los crecientes esfuerzos de algunos de redefinir la institución del matrimonio”. ¿En serio? Yo creo que la familia y el matrimonio hace tiempo que están amenazados por sí mismos. Pero el Papa está convencido de que si un hombre se casa con otro hombre, o una mujer se casa con otra mujer, el plan de Dios para la creación podría deformarse. ¿El plan de Dios para la creación? ¿Y qué plan es ese? Ah, ya sé, que los miembros del matrimonio heterosexual conciban la mayor cantidad posible de bebés bautizados. ¿No es así?

No. El Papa tampoco quiere que sus fieles seguidores tengan tantos hijos. De regreso a Roma de su tour filipino, Francisco se enfrascó en un extraño diálogo con los periodistas. En él dijo que muchos fieles creían, equivocadamente, que para ser buenos católicos debían reproducirse “como conejos” (así les habla). También recordó a una mujer que conoció en Filipinas –un país en el que el 70% de habitantes está a favor de los métodos anticonceptivos y aún así la iglesia ha obstaculizado todos los permisos legales durante 14 años–. Según él, esta mujer embarazada por octava vez, estaría “tentando a Dios” porque ya tuvo siete hijos y todos ellos por cesárea. ¿Tentándolo a qué? ¿A matarla? Así parece. Un octavo hijo supone mucho riesgo y Dios podría darle una lección a la coneja filipina. ¿Y entonces qué podría hacer ella para cuidarse de un noveno embarazo? ¿Está el Papa progre a punto de hacer historia y dar un gran paso en el desarrollo de la salud reproductiva de millones de creyentes alrededor del mundo? ¿Alguien dijo anticonceptivos? No, aunque Francisco dijo conocer “muchas, muchas maneras lícitas” para prevenir el embarazo. Y también aseguró que Dios nos da métodos para ser responsables. ¿Y qué métodos son esos? El único método anticonceptivo aprobado por la Iglesia es no tener sexo.

¿Papa moderno? Mmm. De repente si sube un par de centímetros la basta de su sotana.

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