18 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Lima tiene grave déficit de policías

Solo hay un efectivo por cada 953 habitantes y necesitaría cuadruplicar el número de agentes para cuidar las calles. ¿Hay solución al problema?

Lima tiene grave déficit de policías (Foto: USI)

En el último sondeo del observatorio Lima Cómo Vamos, la seguridad ciudadana destacó como la principal preocupación de los limeños.

Este miedo a ser víctima de un robo bien puede tener correlación con el escaso número de policías en las calles.

En Lima Metropolitana, solo hay un efectivo por cada 953 habitantes, según estadísticas difundidas ayer por Mapcity, empresa de geobusiness e inteligencia de mercado.

Sus cifras fueron extraidas de las últimas actualizaciones del Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (entre otras fuentes públicas y privadas) y han sido proyectadas para una Lima de 9 millones 172 mil 734 habitantes.

Para César Bazán, coordinador del área de Seguridad Ciudadana del Instituto de Defensa Legal (IDL), nuestra capital está “muy lejos” del ratio recomendado por la ONU. “Este organismo recomienda que haya un policía por cada 250 personas”, acota a Publimetro.

Esto significa que Lima debería tener unos 36 mil policías en promedio, cuando en la actualidad solo tiene 9.621 (cuatro veces menos).

Según Bazán (de acuerdo a datos que le proporcionaron las comisarías en noviembre pasado), el distrito de San Isidro es el único que cumple con el ratio recomendado (y hasta lo mejora). Tiene un policía para cada 229 vecinos.

Desigualdad policial
Al respecto, el especialista del IDL indica que la mayor cantidad de policías se encuentran en los distritos con mejor nivel económico. “La distribución policial normalmente reproduce desigualdades sociales”, asegura.

En respuesta a ese déficit policial, los vecinos de distritos más pobres han sabido organizarse en juntas para proteger sus barrios. “Un buen ejemplo es Villa El Salvador”, acota.

En otros muchos casos, la productividad del policía es baja debido al sistema laboral que tiene (trabaja un día y descansa otro). “Como tiene un sueldo bajo, aprovecha su día franco para trabajar en otro lado. Al día siguiente, llega cansado a la comisaría”.

A eso hay que añadir que la policía trabaja con pocos (o nulos) recursos en la comisaría, lo que le impide cumplir bien sus funciones.

Para atajar “un problema de esta magnitud”, Bazán asegura que hay que “ir a las raíces” y optar por una “reforma policial. “Hasta ahora, (la anunciada por el Gobierno de Ollanta Humala) no es tangible. No tenemos una policía reformada y honesta”.

Considera que este gran cambio debe incluir un mayor presupuesto y que este debería invertirse en equipar bien al gremio policial. Ese dinero también podría aprovecharse para contratar a más policías, pero no a cualquier costo.

“Hay que garantizar que estén debidamente preparados. No se puede bajar el nivel de formación”, señala.

Análisis de Álex Rueda, comisionado de la Adjuntía para Asuntos Constitucionales de la Defensoría del Pueblo

En nuestros informes entre el 2008 y 2011 y otro del INEI del año 2012, evidenciamos que el estado de las comisarías era crítico. Es una situación extrapolable a la actualidad.

En algunas, no se había hecho los mantenimientos adecuados y otras ni tan siquiera habían sido evaluadas por el Indeci. En muchas comisarías no había radios para que los policías pudieran comunicarse y para ello algunos usaban su celular personal. Otro problema fue que no estaban interconectadas a base de datos del Reniec y Requisitorias. Otras ni tenían Internet.

Lo bueno es que en este último año y medio, se han visto algunas mejoras como la compra de vehículos. Son esfuerzos que contribuyen a mejorar la situación pero este avance tiene que ser integral.

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