22 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Kenia: científicos resuelven masacre de peces por heces de hipopótamos

En el río Mara en Kenia, una sobrecarga de heces de hipopótamo provocó la muerte de miles de peces.

Kenia: científicos resuelven masacre de peces por heces de hipopótamos Las pozas de hipopótamos están llenas de amonio, sulfuro de hidrógeno, metano y dióxido de carbono.

Por Shreya Dasgupta y traducido Romina Castagnino. Un artículo de Mongabay Latam

En el río Mara en Kenia, miles de peces mueren de vez en cuando. Y el hipopótamo es el culpable, según un nuevo estudio.

Los hipopótamos (Hippopotamus amphibius) pasan una cantidad considerable de tiempo en los ríos para refrescar sus cuerpos. También pasan mucho tiempo defecando en el agua, sus colas se balancean como hélices mientras rocían violentamente sus heces. En la parte de Kenia del río Mara, que fluye a través de la Reserva Nacional Maasai Mara, hay más de 4000 hipopótamos. Y hacen muchas heces, arrojando al agua cerca de 8500 kilogramos (18 740 libras) de heces cada día. Cuando llueve, este abundante excremento fluye río abajo, a veces causando condiciones de bajo oxígeno que terminan matando a un gran número de peces, informan los investigadores en el estudio publicado en la revista Nature Communications.

Peces muertos en el río Mara en Kenia. Imagen de Christopher Dutton

Fue en el 2010 que Christopher Dutton, ecólogo acuático de la Universidad de Yale, Estados Unidos, y sus colegas se dieron cuenta por primera vez de que algo extraño estaba sucediendo en el río Mara. Habían instalado una sonda de calidad del agua en el río, una que podía medir el oxígeno disuelto, y lo que vieron les sorprendió.

“Notamos que hubo algunas caídas extremas en el oxígeno disuelto durante algunos eventos de inundación y que, a veces, habría un evento masivo de muerte de peces”, le dijo Dutton a Mongabay. “Nos sorprendió mucho la frecuencia en la disminución de oxígeno disuelto”.

Dutton agregó que este fenómeno en el Mara previamente no se había documentado porque “es muy difícil mantener un sensor de oxígeno disuelto trabajando en un río con cocodrilos del Nilo, hipopótamos y otros animales salvajes grandes”.

Excremento flotando junto a un grupo de hipopótamos. Imagen de Christopher Dutton

“Hemos gastado una gran cantidad de tiempo, dinero y recursos simplemente manteniendo ese sensor en funcionamiento”, dijo Dutton.

Los investigadores pensaron en algunas posibles explicaciones, pero pronto comenzaron a preguntarse si los hipopótamos residentes del río Mara tenían algo que ver con las muertes de peces. Una serie de experimentos más tarde revelaron que los hipopótamos eran realmente los responsables.

Heces de hipopótamos

En general, los investigadores encontraron que durante la estación seca, el flujo de agua en el Mara disminuye, y el agua pobre en oxígeno se acumula en las pozas de hipopótamos. El equipo de Dutton usó un bote a control remoto armado con un sensor para determinar la química del agua de las pozas de hipopótamos, las áreas donde los hipopótamos tienden a congregarse. Descubrieron que las pozas no solo estaban privadas de oxígeno debido a que los microbios usaban gran parte del oxígeno disuelto para digerir las heces de los animales, sino que también estaban llenos de amonio, sulfuro de hidrógeno, metano y dióxido de carbono, subproductos del metabolismo microbiano. El amonio y el sulfuro son potencialmente tóxicos y podrían estar contribuyendo a la muerte de los peces, dicen los investigadores.

Cuando llueve mucho, las aguas cargadas de heces y pobres en oxígeno de las pozas de hipopótamos fluyen corriente abajo, causando muertes de peces, halló el equipo. Durante tres años, los investigadores registraron 55 flujos de descarga —casos cuando la lluvia intensa aumenta el caudal del río al doble de su velocidad normal— y descubrieron que los niveles de oxígeno disuelto disminuyeron durante 49 de esos eventos. En 13 de estos eventos, los niveles de oxígeno fueron extremadamente bajos y duraron horas, una condición que es fisiológicamente estresante para los peces, dicen los investigadores. En cuanto a las muertes masivas de peces, el equipo registró nueve de ellos.

Un grupo de hipopótamos. Imagen de Christopher Dutton

Los investigadores confirmaron a través de una serie de experimentos que los hipopótamos estaban detrás de los bajos niveles de oxígeno aguas abajo. Estos experimentos incluyeron mover el excremento de hipopótamos a arroyos artificiales del tamaño de una bañera y el uso de bolsas de arena para crear una presa temporal en una poza. Cuando los investigadores “rompieron la presa” para simular el flujo de los desechos de hipopótamo aguas abajo, descubrieron que los niveles de oxígeno aguas abajo disminuyeron.

“En el sistema del río Mara, los flujos agua abajo son importantes para limpiar los desechos de hipopótamos de las pozas, pero los químicos tóxicos acumulados y el agua desoxigenada tienen graves impactos en la vida acuática corriente abajo”, dijo el coautor David Post, ecólogo de la Universidad de Yale en una declaración.

Lo que esto muestra, dijo Dutton, es que “un río natural con una gran población de hipopótamos residentes, puede cargar suficiente materia orgánica como para provocar frecuentes caídas de oxígeno disuelto durante las inundaciones y que las especies acuáticas presentes probablemente evolucionaron en respuesta a estos frecuentes disturbios”.

Estos eventos que matan peces también se convierten en una gran fuente de alimento para la comunidad de carroñeros en el ecosistema de Mara-Serengeti. “Una vez que ocurre la muerte de peces, por lo general todos son consumidos o lavados río abajo dentro de uno o dos días. Los carroñeros son capaces de capitalizar muy rápidamente un evento de muerte de peces”, dijo Dutton.

No son solo los hipopótamos los que dan forma al ecosistema del río Mara de manera sorprendente. El año pasado, Dutton y su colega de Yale Amanda Subalusky publicaron un estudio que muestra que el ahogamiento de miles de ñus en el Mara durante su migración masiva anual proporciona un incremento de alimentos y nutrientes al ecosistema del río.

“Nuestra investigación muestra que las aportaciones de los hipopótamos y los ñus tienen un gran impacto en la red de alimentos fluviales y el ecosistema, e interactúan de formas complejas que todavía estamos trabajando para entender”, dijo Dutton.

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