19 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Infecciones a la piel pueden generarse en piscinas sin higiene

Ennio Barrón, dermatólogo de Sisol, señaló que las piscinas con muchos bañistas son caldo de cultivo de enfermedades a la piel.

Infecciones a la piel pueden generarse en piscinas sin higiene (Foto: Rochi León)

(Andina). Dermatitis, verrugas plantares, granulomas, pie de atleta, hongos e infecciones diversas en la piel pueden generarse en las piscinas que no reúnan las condiciones higiénicas necesarias, sobre todo en esta temporada de verano en la que se incrementa la presencia de bañistas.

Ennio Barrón, dermatólogo del Hospital Sisol de Villa el Salvador, señaló que las piscinas donde acude mucho público son un caldo de cultivo de enfermedades, si no son permanentemente desinfectadas aplicando las dosis de cloro establecidas y cambiando el agua periódicamente.

Recordó que si los bañistas no usan sandalias y pisan directamente el agua residual los alrededores de las piscinas y áreas como pasadizos y camerinos, pueden contraer hongos dermatofitos como el pie de atleta.

Asimismo, dijo que si bien el cloro es importante para desinfectar el agua de las piscinas, sus altas concentraciones pueden producir dermatitis irritativa.

Agregó que otro hongo que ataca los pies y otras zonas del cuerpo es el pitirosporum ovale, que causa la pitiriasis versicolor.

Explicó que este hongo vive normalmente en nuestro cuerpo y por diversos cambios en el clima y exposición al agua clorada y calor veraniego, se activa y prolifera produciendo manchas de color blanco, marrón o rosado en zonas como la espalda, pecho y cuello.

Barrón recomendó a los usuarios de piscinas, sobre todo los de ambientes públicos, bañarse antes de ingresar para evitar contaminar más la piscina con gérmenes procedentes de la tierra y otras superficies que con las que se haya tenido contacto.

También es fundamental bañarse después de entrar a la piscina para retirar con agua potable el exceso de cloro y otras sustancias derivadas de la reacción con materia orgánica (restos de piel, orina o cabello) que dan al ambiente ese característico ‘olor a piscina’ y que pueden producir irritaciones oculares y cutáneas, puntualizó.

Finalmente, resaltó la necesidad de usar protección solar permanente y replicarla constantemente, así como mantener siempre la piel humectada con cremas resistentes al agua.

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