22 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

La formación de pilotos de línea, un desafío planetario

La ingente necesidad de pilotos de línea -unos 533.000 en los 20 próximos años- hace temer un deterioro de la formación de estos profesionales que se encargarán de transportar a miles de millones de pasajeros en todo el mundo.

La formación de pilotos de línea, un desafío planetario (Foto: AFP)

AFP. “El riesgo creciente es que se ‘produzcan’ pilotos rápidamente para responder a esta demanda creciente”, dice Philip von Schöppenthau, secretario general de la asociación europea ECA (European Cockpit Association).

Y con ello, una formación de peor calidad, con pilotos peor entrenados y susceptibles de tomar las decisiones equivocadas en caso de incidente, dice esta asociación con sede en Bruselas.

Actualmente, se tarda dos años de media en formar un copiloto. Y años de experiencia adicional (entre 8 a 12 en Air France, 10 a 15 en British Airways y al menos 8 años en Singapore Airlines) para convertirse en comandante de vuelo.

Sin embargo, desde hace varios años, la licencia, conocida en la jerga del sector como “multi-crew pilot licence” (MPL), permite en teoría, convertirse en piloto en 45 semanas.

Esto podría contribuir a que al final de la formación, los pilotos carezcan de los requisitos necesarios para ser un buen profesional, alerta Marc Houalla, director de la Escuela Nacional de Aviación Civil (ENAC), con sede en Toulouse (suroeste de Francia) y mundialmente reconocida.

“Se necesita un periodo mínimo de maduración”, reconoce.

La ECA, que representa a más de 38.000 pilotos europeos de los más de 150.000 estimados en el mundo, está preocupada desde hace tiempo por el giro que está dando la formación.

Ya ha denunciado los peligros de utilizar cada vez más los simuladores de vuelo en detrimento de los vuelos reales. También alerta regularmente de los peligros de la creciente automatización de los aviones, que hace descuidar la formación de los pilotos con el pretexto de que los sistemas de a bordo, sumamente fiables, evitan muchos disfuncionamientos.

¿Pilotar sin despegar o aterrizar?

Más recientemente, está surgiendo el concepto “Crew relief co-pilot”, un nuevo tipo de pilotos cuyo papel sería relevar a los pilotos durante el vuelo pero que no saben ni despegar ni aterrizar.

“Sería como otorgar un permiso de conducir a un conductor de vehículos que solo puede manejar por autopista sin haber aprendido a entrar y ni salir de ella”, lamenta Von Schöppenthau, que asegura que algunas compañías promueven este tipo de piloto, y que está en estudio en la Unión Europea.

“En estas profesiones, la experiencia tiene mucha importancia, la memoria de los instructores es fundamental”, explica Marc Houalla, aunque no haya una correlación directa entre la formación exprés y los accidentes de avión. El transporte aéreo, pese a los recientes incidentes de Malaysia Airlines y la caída de un avión en Mali, sigue siendo la forma de transporte más segura en el mundo.

Con 100.000 vuelos diarios esperados este año y muchos más en 20 años — el tráfico aéreo aumenta cerca de un 5% anualmente—, la formación de los pilotos es “efectivamente un desafío”, reconoce el director de la Agencia Europea de Seguridad Aérea Patrick Ky, que subraya la existencia de “controles cada vez más rigurosos de las instituciones europeas de formación”.

En Boeing —que calcula la necesidad de nuevos pilotos en 533.000 entre 2014 y 2033, de ellos 216.000 en Asia Pacífico- prefieren centrarse en las soluciones.

“Es un problema mundial que debe ser asumido por todos los actores implicados: las compañías, los fabricantes, los organismos de formación y las autoridades reguladoras en el mundo entero”, dice Sherry Carbary, vicepresidente de Boeing Flight Services. El fabricante estadounidense propone formación mediante su filial Jeppesen.

Una de las formas de responder a esta demanda pasa por la mutualización de los medios de formación, estima Eric Prévot, comandante de B777 y portavoz de Air France.

La compañía francesa ya ha asegurado la formación de jóvenes pilotos de línea de la compañía China Eastern, uno de sus socios en la alianza comercial SkyTeam. También forma actualmente a los instructores de Airbus A380 de Etihad para que puedan formar a su vez a nuevos pilotos.

Lo que está en juego es “adaptar los contenidos de formación con las situaciones reales”, dice Prévot.

“No sirve de nada multiplicar las horas de pilotaje en un avión de irrigación si lo que quieres es convertirte en piloto de línea”, arguye.

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