18 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

El desafío Soylent

Una sustancia “post-comida” que podría transformar tu salud y el medio ambiente, pero necesitas ser valiente para probarla.

El desafío Soylent

Por: Kieron Monks/Metro World News

El poder de esta pasta pasa por mis venas mientras lo tomo. Puedo sentir cómo mi visión se hace más aguda, mi mente más ágil y una renovada fuerza física. Esta pasta de color arena se desliza como lodo en el vaso que la contiene, para convertirse en el poder de la transformación.

Esa es la teoría detrás de “Soylent”, una innovación del hacker biológico estadounidense Rob Rhinehart. El nombre proviene de una película de ciencia ficción en la cual dicha sustancia es hecha de humanos. El invento Rhinehart es menos siniestro, combinando cada nutriente que el cuerpo humano necesita todos los días, de acuerdo a la “Food & Drug Adminstration” (Estados Unidos), en una sola y súper cargada pasta.

La receta está a disposición pública y rápidamente ha asegurado 500,000 dólares de inversores para su producción en masa. Así que es tiempo de convertirme en un “conejillo de indias”.

En una de las oficinas de Metro mezclé las medidas exactas de cada uno de los elementos. El resultado es una pasta tan espesa que casi no se resbala del vaso a mi boca y cuando por fin lo hace compruebo que tiene un sabor salado, dulce y alien. Pero rápidamente las vitaminas y el Ginseng hacen efecto y puedo entender el plan de Rhinehart un poco mejor.

“No estoy harto de tomarla”, promete su creador. “Esto es acerca de utilidad. La mayoría de las personas no comen comida gourmet todo el tiempo, muchas veces solo se trata de atender una necesidad”.

El empresario de San Francisco de 25 años se puso a si mismo a un régimen de Soylent durante tres meses, ajustando la receta. No solo sobrevivió, sino que dice estar “notablemente más sano. Puedo correr más, no estoy estresado. Mi parte favorita es intelectual, me siento más preciso y tengo más energía mental”.

No hay una forma objetiva de medir estos cambios, pero social y medioambientalmente los beneficios son convincentes. La comida no se desperdicia, ni se necesitan animales de granja. “Soy un optimista que piensa que nuevas formas de alimento puede hacer una gran diferencia en la vida de las personas”.

Tampoco está atacando al placer de la comida. “En realidad, ahora me gusta su sabor y además no tengo que preocuparme acerca de la nutrición”.

Sus experimentos han sido criticados por dietistas expertos, algunos incluso se rehúsan a discutir las posibilidades de Soylent. “Uno no puede remplazar de esa manera la comida, porque los elementos funcionan juntos”, dice la nutricionista Laura Cipullo. “Los beneficios del Caroteno no funcionan fuera de las zanahorias”.

Rhinehart no está preocupado. “Ya me he envenenado antes y volvería a hacerlo. Tengo un alto nivel de compromiso”. Busca expandir su imperio a todo el mundo, contratar nuevo personal e ir mejorando la receta en el camino.

Por mi parte, yo solamente estoy feliz de que mi experimento termina mañana.

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