14 de noviembre de 2018
Romina McGinness |

¿Deben estar los papás en la sala de partos?

El nacimiento de un hijo puede ser una escena angustiosa para ellos. Los expertos coinciden en que la decisión debe ser voluntaria. De otro modo, todo podría complicarse…

¿Deben estar los papás en la sala de partos? (Foto: Shutterstock)

Por: Romina McGinness
Al rapero estadounidense Kanye West le llovieron críticas cuando anunció que no acompañaría a su pareja, la actriz y modelo Kim Kardashian, en la sala de partos cuando fuera a dar a luz. Los internautas enseguida le reprocharon al cantante su poca preparación para la paternidad.

Según ellos, no ser capaz de asistir al nacimiento de su propia hija era una señal de debilidad y falta de compromiso.

Hace once días que Kardashian trajo al mundo (cinco semanas antes de lo previsto) a North, una linda niña de 2,23 kilos. En su nacimiento, finalmente sí estuvo su padre, según fuentes oficiales.

Pero ¿la presencia del padre es realmente necesaria en la sala de partos? ¿Su ausencia puede perjudicar al recién nacido?

“El mundo está cambiando. Cada vez más, la sociedad exige a los papás involucrarse en la crianza de sus hijos. Ahora se espera que vean el nacimiento de sus hijos”, le comenta a Publimetro Dean Beaumont, el primer educador prenatal de Gran Bretaña y autor del Manual de los papás que esperan hijos.

Para Lucy Jolin, de la Asociación de Parto Traumático de Gran Bretaña, la decisión debe ser compartida en pareja, aunque, dice, no es una obligación acompañar a la madre.

“Lo más importante es que ambos lo hablen. Si no lo hacen, ella podría sentirse excluida y resentirse por la ausencia del marido a su lado”, dice.

Jolin comenta que muchos padres afrontan con ilusión estar en el parto, pero a otros muchos la situación los sobrepasa.

“Al fin y al cabo, ellos están viendo a un ser muy querido sufriendo de dolor. A veces el parto puede complicarse y ser traumático. Si el hombre se siente incómodo ante una situación así, nadie puede reírse de él por ello”, añade.

Según Beaumont, la sensación de angustia del papá podría hacerlo entrar en pánico. “En lugar de ayudar a la mamá, sería un obstáculo”, comenta.

En este tipo de situaciones, asegura que es mejor que él se quede fuera porque
su inquietud podría afectar a la madre y el desenlace del nacimiento.

“La parturienta suele contagiarse del miedo de su pareja, lo que aumenta sus niveles de adrenalina y esto afecta negativamente a las contracciones. El parto incluso podría entonces complicarse”, comenta Beaumont.

La mejor situación para dar a luz, dice por su parte Jolin, es que la mujer esté feliz y relajada. “Ella no puede estar preocupándose por su pareja. Es mejor que esté sola que con alguien que no soporta esa situación”, dice.

Al fin y al cabo, sostiene, el bebe no se dará cuenta si su padre está o no en la sala. “No hace mucho, a los padres se les prohibía la entrada a la sala de partos. Esto no es traumático para el recién nacido”, asegura.

Tags

Ir a portada