19 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Crece la tensión en la recta final al Mundial de Brasil

¿El fútbol en peligro? Publimetro analiza si son justificados los miedos en torno a la organización del evento máximo del fútbol mundial.

Crece la tensión en la recta final al Mundial de Brasil Las pandillas han respondido con la amenaza de hacer de este evento deportivo una “Copa Mundial del Terror”. (Foto: AFP)

Por: Kieron Monks

La presencia policial dentro de las favelas de Río de Janeiro está creciendo, así como también el peligro en ellas. Ya pasó el sorteo del Mundial y ahora todo apunta a junio del 2014, cuando se inaugure el Mundial con millones de visitantes en todo el país.

“La gente de las favelas siente que lo de la policía es una invasión”, dice Nanko Van Buuren, director de una ONG que trabaja en las barriadas más grandes del mundo. “Hay armas automáticas por todos lados. Quieren intimidar a la gente, pero la Policía no tendrá éxito así”, advierte Van Buuren.

Las autoridades brasileñas tienen razones para preocuparse con miras al Mundial. Actualmente, Brasil tiene 15 ciudades entre las más peligrosas del mundo, en buena parte debido a sus poderosas pandillas. La más temida, el Primer Comando Capital, ha amenazado con hacer una “Copa del Mundo de terror”.

“En este caso, afortunadamente, la violencia no sirve de mucho a los intereses de las pandillas”, afirma Van Buuren. Explica que las pandillas cuentan que con el Mundial se incremente el mercado de drogas y prostitución. “Quieren involucrarse, quieren tener ‘trabajos’ y pantallas gigantes en las favelas. Se enfurecerán si son excluidas”, afirma el experto.

Un adelanto de esta furia pudo observarse hace dos semanas, cuando cientos de jóvenes de las favelas bajaron a las playas de Ipanema a robar todo lo que encontraban a su paso. El gobierno respondió fortaleciendo aún más la división entre ricos y pobres: colocó unas 40 unidades de pacificación en los barrios residenciales y policía especial para las playas de Río, medida que ha sido sindicada como de “limpieza social” alrededor de las locaciones turísticas del Mundial.

El problema es que esta estrategia aumenta la percepción de injusticia por haber gastado US$15 mil millones en el fútbol, mientras los servicios públicos colapsan.

“La mayor amenaza es la protesta social”, indica Raymond Mey, experto en seguridad del Grupo Soufan, que supervisó los Juegos Olímpicos de Londres 2012. “La clave será el trabajo de inteligencia antes del evento, así como las estrategias de captura y contención. El gobierno debería buscar acuerdos”.

Por su parte, el sociólogo Ignacio Cano asegura que los políticos brasileños deberían levantarse en nombre de su pueblo contra las reglas que impone la FIFA para organizar un Mundial. “Por ejemplo, levantar la prohibición de vender comida cerca a los estadios podría hacer la diferencia”, afirma Cano.

La clase política, salvo excepciones, dice que todo irá bien. Se vale de las encuestas, que dicen que el 95% de los brasileños apoyan el Mundial. Y, ciertamente, el fútbol puede crear unión en el país anfitrión, haciendo que se olviden los reclamos si Brasil campeona. Pero el fracaso en la cancha podría detonar las protestas. “Más les vale jugar bien”, advierte Van Buuren.

Tags

Notas Relacionadas

Ir a portada