15 de noviembre de 2018
Redacción Publimetro |

Código "Numurekwa'etuu" ayudó a derrotar a Alemania en Segunda Guerra Mundial

La idea de utilizar los dialectos amerindios como herramienta de guerra surgió en 1918, cuando crecía la frustración en el frente francés debido a las permanentes interceptaciones radiales por los alemanes.

Código "Numurekwa'etuu" ayudó a derrotar a Alemania en Segunda Guerra Mundial Wallace Coffey recibiendo la medalla del Congreso de EE.UU. (Foto: AFP)

AFP. Los amerindios que utilizaron su lenguaje indígena como código de comunicación para mantener secretos militares durante la Segunda Guerra Mundial finalmente serán reconocidos por el Congreso, décadas después, por su heroísmo.

Hace 24 años, Francia otorgó su máximo honor civil a los amerindios por su papel en las comunicaciones de movimientos de tropas y posiciones del enemigo, un código que alemanes y japoneses jamás pudieron descifrar.

Este miércoles, se otorgará la Medalla de Oro del Congreso a unos 250 amerindios que utilizaron el código y sus familiares.

“Ya era tiempo”, dijo esta semana a la AFP Wallace Coffey, presidente elegido de la nación Comanche.

Coffey viajó a Washington con decenas de sus congéneres desde el estado de Oklahoma (centro) para recibir la medalla en nombre de los 17 Comanches que utilizaron el código, conocido en su lengua nativa como “Numurekwa’etuu.”

Representantes de 33 tribus serán honrados, la mayoría de ellos en forma póstuma. Edmond Harjo, un Seminole, aún vive y participará de la ceremonia.

Francia les rindió tributo en 1989, cuando Pierre Messmer, primer ministro en el gobierno de Charles de Gaulle, viajó a Oklahoma para nombrar Caballeros de la Orden Nacional del Mérito a miembros de las tribus Comanche y Choctaw.

Al enviar mensajes de radio en sus dialectos, estos soldados evitaron interceptaciones enemigas en los frentes de Europa y el Pacífico.

Unos 400 soldados Navajo, los que tuvieron mayor participación en la Primera y Segunda Guerra Mundial, recibieron Medallas de Oro del Congreso en 2000, pero los de otras tribus tuvieron que esperar hasta 2008 para que se les otorgara la misma distinción, cuya ceremonia tendrá lugar este miércoles.

“El gobierno ha sido muy lento para reconocer algo de importancia para los amerindios, y ese es uno de los auténticos resentimientos actuales en la comunidad amerindia”, dijo Herman Viola, autor de “Warriors in Uniform: The Legacy of American Indian Heroism” (Guerreros en uniforme: el legado del heroísmo amerindio).

Código secreto

La idea de utilizar los dialectos amerindios como herramienta de guerra surgió en 1918, cuando crecía la frustración de un oficial estadounidense en el frente francés debido a las permanentes interceptaciones de sus comunicaciones por los alemanes. Cuatro de sus soldados eran Comanches.

“Tomaron a estos cuatro Comanches y comenzaron a usar nuestra lengua para comunicar mensajes militares”, dijo Lanny Asepermy, historiador de la Asociación de Veteranos de Indios Comanche.

“Y los alemanes no entendía qué diablos decían”, agregó.

El Ejército estadounidense reprodujo el código a gran escala una generación después. Mientras algunos dialectos nativos son escritos, la mayor parte de la gramática, pronunciación y acento de sus lenguas siguió siendo un completo misterio para el enemigo.

Ninguno de sus códigos fue descifrado.

Cientos de amerindios fueron entrenados para las transmisiones. Muchas veces el código reflejaba la simplicidad de una cultura agraria y rural: “pájaro” significaba avión, mientras que “pájaro encinta” significaba bombardero.

Navajos, Comanches, Hopis y Muscogees empleaban un sistema a través del cual cada carta en el alfabeto latino era una palabra indígena. En Navajo, el término “moasi” significa “cat” (gato) y sería utilizado para representar la letra “c”.

La ironía de la historia es que el gobierno estadounidense pasó buena parte del siglo XIX intentando erradicar la cultura indígena.

Los indios no eran considerados ciudadanos estadounidenses en tiempos de la Primera Guerra Mundial, y muchos la obtuvieron a cambio de su servicio militar.

Irene Permansu Lane, de 84 años, es una de las tres esposas que aún viven de los “habladores en código” Comanches. El miércoles, tras décadas de espera, recibirá una medalla en nombre de su esposo Melvin Permansu, fallecido en 1963.

“Es un gran momento que por fin llegue esto para ellos”, dijo. “Me llenó de alegría saber que finalmente fueron reconocidos por lo que hicieron”.

John Parker, de 58, se ahogaba de emoción al recordar a su padre Simmons Parker, otro veterano ya fallecido, que no hablaba de lo realizado durante su servicio, pues habían jurado mantener la actividad en secreto.

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