23 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Cerebro 2.0: 7 días en drogas ‘inteligentes’

Un periodista de Publimetro probó un fármaco que estimula la mente. La pregunta es: ¿lo hizo más inteligente?

Cerebro 2.0: 7 días en drogas ‘inteligentes’ (Foto: Shutterstock)

Por: Kieron Monks

Un “secreto” que todo el mundo sabe es que los genios de Silicon Valley, la meca de la innovación en California, EE.UU., cuna de empresas tecnológicas como Google, Intel y Nokia, tienen una “pequeña ayuda” para mantenerse despiertos cuando el estrés aumenta y el cuerpo pide descanso.

Esta misma ayuda le ha servido a estudiantes, profesores, banqueros y pilotos de guerra. Se trata de unas pastillas, conocidas como “esteroides para el celebro”, que se pueden conseguir en países como Gran Bretaña solo con receta médica. Por ello, nos aventuramos a probar en carne propia los efectos de estas pastillas mágicas.

Compré una pastilla con un componente llamado modafinilo, el más popular, según diversos foros online. El modafinilo aumenta tu capacidad cognitiva sin tener efectos secundarios mortales. Las reseñas en estos foros indicaban que iba a tener mayor concentración, sentidos más agudos y una alta capacidad de memoria.

El “pase” fue tranquilo. Me llegaron a casa 10 pastillas de color blanco en un sobre después de pagar por Internet a la farmacia. Eso sí, advirtieron que no podía combinarlo con alcohol y jugo de uva. Luego de tomar una, pensé que el efecto de moraría en llegar, pero en 15 minutos pude sentir los primeros efectos. Mi mente estaba estable y serena. Podía estar concentrado durante una entrevista o mientras escribía un artículo. El primer día solo me quedé una hora más de lo habitual en la oficina. No comí porque no tenía apetito y porque estaba muy “metido” en la investigación. Quería “sacarle el jugo” al experimento. Cuando llegué a mi casa seguía activo y dormí recién a las 2 a.m.

Tal vez el mejor efecto fue despertar sin la angustia habitual. Salté de la cama completamente lúcido, incluso antes de tomar otros 200 mg.

Pasada la semana, el efecto se redujo, por lo que la necesidad de café y apetito volvieron. Las ideas no fluían con la misma capacidad, pero podía concentrarme. Al final de la semana, los amigos estaban cansados de mi estado de calma. Yo solo sentía alivio de poder dormir otra vez.

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