25 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Un cardenal, un preso y un cómico ilustran el nuevo libro del papa

El trío dio su propia visión del pontificado de Francisco en “El nombre de Dios es misericordia”

Un cardenal, un preso y un cómico ilustran el nuevo libro del papa Papa Francisco y el cómico Roberto Benigni (AFP PHOTO / OSSERVATORE ROMANO)

AFP. El número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, el chino Zhang Jianquing, detenido en una cárcel de Italia y el cómico Roberto Benigni, ilustraron este martes en Roma el primer libro-entrevistas del papa Francisco con el vaticanista Andrea Tornielli.

“Sólo a este papa se le podía ocurrir invitar a un cardenal de Venecia, un preso chino y un cómico de la Toscana para presentar su libro”, comentó el actor y cómico Benigni, despertando el entusiasmo de los cientos de periodistas que asistían a la presentación en el Instituto Agustiniano, a pocos pasos de la basílica de San Pedro.

El inusual trío dio su propia visión del pontificado de Francisco, resumida en el libro de Tornielli, que lleva el título “El nombre de Dios es misericordia”, lanzado en 86 países y 20 idiomas.

“El papa se lleva en el bolsillo, porque su libro se lee en un cuarto de hora y habla de la vida, reconoce el amor y el perdón, bases de su papado”, sostiene Benigni, famoso por sus posiciones de izquierda y gran conocedor de la obra de Dante Alighieri , La Divina Comedia.

“Me dijeron; Su santidad desea (…) e inmediatamente dije ‘si”, por este papa hago cualquier cosa: chófer del papamóvil, guardia suizo, lo que se sea…”, dijo tras confesar que es la primera vez que lo invitan oficialmente al Vaticano.

“Amar al enemigo es la frase más importante de la humanidad”, aseguró el cómico, quien fue recibido la víspera por el pontífice en el Vaticano.

“Este libro habla de tener las puertas abiertas”, explicó por su parte el cardenal Parolin, secretario de Estado.

Para el joven chino detenido en Padua, al norte de Italia, quien proviene de una familia budista y cumple una condena de 20 años, su conversión al cristianismo es un ejemplo de cómo llegar al perdón.

“Estoy aquí con mi historia para mostrar cómo la misericordia de Dios ha cambiado mi vida. No hubiera sido posible sin todos mis hermanos y amigos de la cárcel. Yo estoy aquí con ellos en mi corazón, como yo llevo en mi corazón a todos los presos que existen”, dijo el chino, quien fue bautizado en abril pasado con el nombre de Zhang Agostino.

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