20 de septiembre de 2018
Redacción Publimetro |

Camarógrafo herido en una violenta manifestación en Brasil tiene muerte cerebral

El camarógrafo herido en una violenta manifestación en Rio de Janeiro fue declarado este lunes con muerte cerebral, siendo la primera baja del periodismo en la cobertura de las protestas que prosiguen en Brasil a cuatro meses del Mundial de fútbol.

Camarógrafo herido en una violenta manifestación en Brasil tiene muerte cerebral Santiago Andrade. (Foto: AFP)

Los médicos de Santiago Ilídio Andrade, camarógrafo de 49 años de la red Bandeirantes, declararon la “muerte encefálica”, es decir, el cese completo e irreversible de la actividad cerebral.

Andrade cubría el jueves pasado una protesta contra el aumento del pasaje de autobús, que comenzó pacífica pero degeneró en violentos enfrentamientos en la estación Central, la mayor estación de metro y trenes de Rio.

Recibió un impacto de una bengala que le causó un hundimiento craneal. Otras cinco personas resultaron heridas en la protesta.

Activistas del movimiento anarquista Black Bloc de Rio de Janeiro, que protagoniza generalmente la violencia en las manifestaciones, “lamentaron” la noticia en redes sociales.

Aunque también expresaron: “Nunca hubo tanta investigación por un caso como el del cámara. Personas mueren a mano de los inmundos y no es noticia y los causantes no son cazados”, según el comunicado del grupo Black Bloc Rio de Janeiro colocado en Facebook.

Una nueva manifestación contra el aumento del pasaje, que se hizo efectivo el sábado, fue convocada para este lunes en el centro de Rio de Janeiro.

Se esperan manifestaciones hasta la Copa del Mundo.

Después de masivas protestas durante la Copa Confederaciones de la FIFA en junio en Brasil —que comenzaron contra el aumento del pasaje, pero se extendieron a la lucha contra la corrupción y por mejores servicios públicos— las manifestaciones bajaron el número de participantes.

Pero las protestas se han radicalizado, con choques con la policía y destrucción de bienes públicos, comercio, etc.

Las primeras protestas convocadas este año en todo el país contra el Mundial-2014 tuvieron poca respuesta, menos en Sao Paulo, donde una de ellas reunió a más de 2.500 manifestantes y terminó en violencia y destrucción.

Sin casco o chaleco

Fotos y videos difundidos por la prensa brasileña muestran el momento en que el cámara fue alcanzado por un artefacto pirotécnico en medio de destellos y una humareda. En las fotos, el camarógfrafo aparece sin casco, máscara antigas o chaleco antibalas.

El sindicato de periodistas de Rio reclamó que así como Andrade, muchos profesionales de la prensa “no están preparados para enfrentar un riesgo como ese”.

“Los trabajadores de la prensa sufren hoy con la falta de equipos básicos para protección individual, como máscara antigas que debería ser proveída por las empresas”, señala.

Según la Asociación brasileña de periodismo (Abraji), este año tres periodistas resultaron heridos en estas manifestaciones. En 2013, fueron 114 en todo el país, incluido un fotógrafo de la AFP que recibió un bastonazo en la cabeza.

Un joven manifestante de 22 años fue detenido el domingo en su casa tras haber confesado que tuvo en sus manos la bengala que hirió al camarógrafo.

Fabio Raposo dijo a la policía que tomó el artefacto pirotécnico del suelo y lo pasó a otro manifestante.

El objetivo, según su abogado, Jonas Tadeu Nunes, nunca fue herir al camarógrafo: “Fue un acto de irresponsabilidad y negligencia”, explicó a la radio CBN.

“El mensaje queda claro (…). Manifestante involucrado en muerte (accidental) = prisión, noticia para el mundo”, lamentaron en su comunicado los Black Bloc.

La policía espera encontrar al presunto responsable de lanzar la bengala.

Raposo podría ir a juicio por intento de homicidio, según la policía.

“Destruyeron una familia”

La esposa del camarógrafo Andrade dijo en una entrevista con la televisión Globo, el domingo de noche, que los responsables “destruyeron una familia”.

“Mi marido se está yendo. Ellos destruyeron una familia, una familia que era unida, muy unida”, lamentó.

Andrade trabajaba en Bandeirantes hacía 10 años y deja una hija.

Durante las protestas de junio, que llegaron a reunir a más de un millón de personas, murieron cinco personas.

Un joven de 21 años falleció al caer de un viaducto en una manifestación en Belo Horizonte (sudeste). Otras tres personas fueron atropelladas, dos en Brasilia y una en Ribeirao Preto (Sao Paulo, sudeste). Y una mujer que trabajaba como barrendera murió de un ataque cardíaco al verse atrapada en una protesta en Belem (norte).

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