En murciélagos como éste puede estar la clave para la lucha contra el ébola.

Al menos eso es lo que busca probar el profesor Janusz Paweska en el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles en Johannesburgo.

Su principal hipótesis se basa en cómo el virus del Ébola se replica en la sangre de estos animales y de los tejidos, pero sin matarlos.

El profesor infecta a los murciélagos para entender como el virus se replica, se transmite y se diferencia entre ellos.