La fotografía puede captar más elementos de lo que tus ojos pueden ver, como el sonido o el calor. Para esto hay una técnica avanzada llamada ‘Fotografía Schlieren’, que consiste en fotografiar las variaciones en la densidad de un fluido generadas por el sonido o el calor.

Como detalla la página Gizmodo, la fotografía Schlieren utiliza un sistema de espejos cóncavos para iluminar el objeto desde atrás, produciendo así una silueta oscura. Luego se añade un bloqueo parcial en la cámara para que el calor o el sonido producidos puedan ser captados como un flujo de aire que desvía la luz en forma de ligeras sombras.

El efecto Schlieren fue descubierto por el físico alemán August Toepler en 1864.