30 de mayo de 2017

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¿Por qué las dietas no funcionan?

Si eres de los que inicia una dieta distinta cada lunes y, si logras resultados, estos no se prolongan el tiempo tienes que escuchar los consejos de la entrenadora física Vanna Pedraglio

VANNA PEDRAGLIO

“Estoy a dieta” es una frase que se vuelve habitual cada lunes. Pero no necesariamente es una situación real. La mayoría de nosotros, incluyéndome, hemos probado fórmulas de todo tipo para perder peso. Muchas veces sí conseguimos perder algunos kilos, con mucha voluntad y sacrificios, porque nos matamos de hambre sin los nutrientes necesarios y esenciales, dejando de salir con los amigos y otras cosas… hasta que terminamos abandonando la dieta y a la larga recuperamos el mismo peso perdido y hasta más. Así, las “dietas” no funcionan.

Te estarás preguntando, ¿y entonces cómo hago para perder peso rápidamente? Pues debes saber que hacerlo es sinónimo de efecto rebote. Esto regímenes dañan tu metabolismo al reducir tu consumo calórico basal por falta de nutrientes y alimentos y, a la larga, lo único que lograrás es frustrarte. La verdad es que no existe un método realista y saludable para bajar de peso rápidamente.

Si quieres perder peso y mantenerlo, lo que debes hacer es cambiar de mentalidad. Intenta comenzar a comer sano. ¿Qué diferencia hay entre alimentarse saludablemente y hacer dieta? Pues la primera de las opciones implica hacer cambios y tomar decisiones permanentes: dejar de comer ciertas cosas, reemplazar otras y reducir el consumo de algunos alimentos. El cambio no se dará de un día para otro; será progresivo. Todo proceso tiene un inicio, luego se hará hábito y poco a poco irás mejorando tu calidad de alimentación.

Debes pensar en calidad y no en cantidad; así sacarás de tu cabeza el efecto psicológico que genera la simple idea de restricción. Aquí una regla simple: aumenta el consumo de alimentos nutritivos e ingiere menos azúcares simples y procesados.

Para aprender a comer de forma saludable y tomar las decisiones correctas debemos estar bien informados. Por eso, aquí les alcanzo una pequeña guía de los alimentos que debemos consumir según los gustos de cada uno:

1. Carbohidratos buenos
Son necesarios para brindar energía, sobre todo a nuestro cerebro. Los mejores son los granos enteros o completos con todas sus vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y germen. Entre los mejores están la avena, la quinua, la kiwicha, el cuscús, el arroz integral, el trigo entero, y legumbres como lentejas, frejoles y garbanzos. Si te gusta el pan, trata de comprarlo donde lo haga de granos enteros. Y come muchas frutas y verduras, sobre todo las verdes.

Los carbohidratos de alta calidad, como los mencionados anteriormente, son muy nutritivos y no engordan, como muchos creen. Consúmelos sobre todo por las mañanas para evitar la fatiga o los antojos durante el día. Si haces deporte, deben estar presentes siempre antes y después de entrenar.
Aparte, cambia los azúcares simples y edulcorantes por endulzantes naturales como la miel de abeja, la panela o las frutas.

2. Grasas esenciales
Existen aminoácidos como el Omega 3 y 6 que son indispensables para mantener nuestras células, masa muscular y el organismo funcionando adecuadamente y a tope. Se llaman esenciales porque el cuerpo no los produce y debes adquirirlos a través de la alimentación. Entre los alimentos que contienen mayor cantidad de estos aminoácidos están el atún, la caballa y el salmón. O vegetales como el brócoli, la espinaca, la col y muchas otras verduras verdes. Están presentes también en los frutos secos y semillas como las almendras, nueces, semillas de girasol y ajonjolí. Y en aceites en frío como el de oliva, lino o ajonjolí. Además, elimina las grasas saturadas de los alimentos fritos o envasados.

3. Proteínas:
Son importantes para ayudar a construir músculos, reparar tejidos, reconstruir el pelo y las uñas. Las mejores fuentes de proteína son las carnes blancas (pollo o pescado), huevos y legumbres.

Creo que lo más importante es recordar que nuestros cuerpos necesitan equilibrio. Y eso depende de cada individuo, todos somos diferentes. Si eres una persona que tiende a comer mucho dulce, debes buscar un balance empezando a sustituir esos alimentos dulces por salados. Lo ideal es mantener siempre la conciencia de nuestro hambre físico y no psicológico. ¿Quieres cambiar tus hábitos? Primero debes encontrar una conexión contigo mismo, con tu cuerpo, con lo que te falta o con lo que estás comiendo en exceso.

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