22 de septiembre de 2017

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Ecuador: comunidades denuncian malas prácticas ambientales del proyecto minero Mirador

La fase extractiva no ha comenzado y ya se denuncian problemas en la construcción de las instalaciones.

Ecuador: comunidades denuncian malas prácticas ambientales del proyecto minero Mirador Foto: Página de Facebook Denuncias, malos tratos y abusos en Zamora Chinchipe.

Fuente: Mongabay Latam / Autor: Jonathan Palma

Una mezcla de tierra y rocas arrasó con lo que encontró a su paso. El 10 de febrero pasado, parte del campamento principal de la empresa de capital chino Ecuacorriente S. A. (ECSA), situado a pocos minutos del poblado de la parroquia Tundayme, del cantón El Pangui, en Zamora Chinchipe, fue afectado por un deslizamiento que alcanzó maquinarias, construcciones, como si se tratase de una respuesta de la naturaleza frente a la tala de árboles, la apertura de trochas en la montaña y los sedimentos que han revuelto las aguas de varios ríos cercanos, por los trabajos previos al desarrollo de la actividad minera en este sitio. Miembros de comunidades cercanas a la concesión y trabajadores de esta firma denuncian estos problemas ambientales generados por el emprendimiento extractivo.

La compañía asiática, vinculada con la empresa inmersa en el conflicto reciente con el pueblo Shuar, trabaja a diario para abrirse paso en la Cordillera del Cóndor, en Tundayme, en la provincia selvática de Zamora Chinchipe, que limita con Perú. Estos trabajos son parte del megaproyecto minero a cielo abierto, Mirador. Uno de los emprendimientos a gran escala que se impulsan en el país para extraer cobre y otros metales. Bajo este punto de la cordillera, estima el Ministerio de Minería, hay 4700 millones de libras de cobre, 26 millones de onzas de plata y 3,2 millones de onzas de oro. En el 2012, el Gobierno estimó que este proyecto generaría ganancias al Estado por la suma de 5417 millones de dólares en beneficio al Estado (por un periodo de 25 años).

Unos 900 millones de dólares de regalías se quedarán en la provincia para la ejecución de obras, aseguró en su momento el presidente de la República, Rafael Correa, quien defendió a la minería industrial, en el enlace ciudadano 262 (un informe a la nación que realiza Correa todos los sábados y que es transmitido por radio y televisión) del 10 de marzo de 2012, a pesar de que reconoció que esta actividad a cielo abierto “tiene mayor impacto ambiental”.

Pobladores de algunas de las comunidades que viven en la Cordillera del Cóndor y fuentes que trabajan en la misma compañía le contaron a Mongabay Latam algunos de los problemas ambientales que se registran en torno a las labores previas a la extracción de los minerales, que se estima comenzará el próximo año. ECSA trabaja en la apertura de un hueco de 1,2 kilómetros de diámetro y de unos 250 metros de profundidad, además de levantar las instalaciones de aprovechamiento de los metales.

El percance del 10 de febrero sucedió casi al finalizar el día, pasadas las 10 de la noche. Los daños por el deslizamiento sin embargo se evidenciaron al amanecer. La masa de lodo, tierra, piedras y ramas también alcanzaron fincas y predios de comunidades, así como caminos usados para llegar al poblado más cercano, Tundayme, en el cantón El Pangui. Una localidad que forma parte de una extensa área rica en fauna y flora.

En las provincias del Oriente llueve todos los días y esto puede generar derrumbes. No obstante, la tala de árboles aumenta la ocurrencia de deslizamientos, sobre todo en las quebradas y taludes más empinados de los cerros y montañas, accidentes geográficos que forman parte de las 810 hectáreas de Mirador (cifra ofrecida por la Agencia de Regulación y Control Minero). El contrato de explotación minera a gran escala entre el Estado y ECSA se firmó el 5 de marzo de 2012.

“Al excavarse las minas, canteras, caminos y otras obras, en ocasiones se cortan paredes rocosas casi verticales, que pueden volverse inestables. También la deforestación facilita el desarrollo de los procesos mencionados (deslizamiento, derrumbe, desplome, flujo de suelo, entre otros eventos)”, se explica en una publicación auspiciada por Unicef, la Sociedad Cubana de Geología, y otras instituciones internacionales. En el documento usado en campañas educativas se indica además que “en las regiones montañosas los peligros son más diversos”.

El presidente de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cóndor Mirador (Cascomi), Luis Sánchez, contó a Mongabay Latam que el 10 de febrero hubo festejos en la cabecera parroquial, en Tundayme, y que los asistentes a estas actividades quedaron atrapados, sin poder retornar a sus comunidades, porque las rocas y el barro obstaculizaron la vía que conduce al poblado Valle del Quimi.

“Hay un sector en la parte alta del mismo campamento, en la microcuenca del río Wawayme, allí es donde es que están ellos (empresa china) luego de haber talado en el 2014 alrededor de 400 hectáreas de bosque originario. Ahora están levantando toda la capa vegetal, dejando desnudo el suelo. Eso es lo que permite que ahora aumente considerablemente, por ejemplo, el caudal de escurrimiento de las lluvias y se den los deslaves que hemos estado viendo, en este último año hemos visto cinco, seis (derrumbes), unos más grandes que otros”, indicó Sánchez.

El problema de los deslizamientos se multiplica en otros puntos de la zona minera una vez que la maquinaria abre trochas en la montaña, entonces ese material es apilado en grandes montículos, en las denominadas escombreras. Ese material es propenso a deslizarse por las quebradas hacia los ríos cercanos de esta mina que tendrá una vida útil de 30 años. También hay preocupación de que se contaminen los 227 nacimientos y fuentes de agua que hay en la zona de influencia minera, según señaló la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu), organismo que refirió la cifra de un informe del año 2012 de la Contraloría General del Estado (DIAPA-0027-2012) sobre una auditoría practicada a la concesión y administración de la etapa de exploración de Mirador.

Sánchez explicó que los derrumbes los pueden ver desde sitios elevados, en cerros cercanos al proyecto, además de la información que recaban a través de empleados de la minera, trabajadores que habitan en las comunidades de la zona, ya que el acceso al área concesionada es restringido.

“La selva viva ha reaccionado (…). La semana anterior estaban destapando maquinarias que fueron enterradas por completo por los derrumbes. Esto ocurre por mal manejo técnico, nosotros podemos ver lugares donde ellos hacen colocar las tierras movidas de manera imprevista, sin ninguna planificación, y cuando cae una lluvia se satura esa tierra movida y provoca los deslaves. Lo que pasó justamente el jueves 10 de febrero, tenemos videos que podemos publicar, estamos haciendo un informe técnico para poder difundir masivamente”, adelantó el habitante de la Cordillera del Cóndor.

Mongabay Latam conversó con trabajadores de ECSA, quienes pidieron la reserva de sus identidades para evitar posibles represalias de la empresa en la que laboran. Pedro, uno de los entrevistados, quien ha preferido utilizar por seguridad otro nombre, es operador de maquinarias y lleva varios años en el proyecto Mirador. El trabajador dijo que son constantes los deslizamientos en quebradas donde están asentadas las escombreras.

En redes sociales circulan videos y fotos de derrumbes que han ocurrido en varios puntos de la concesión minera, según confirmó el obrero de la compañía de capital chino.

En un video quedó registrado un deslizamiento de grandes proporciones. En el audiovisual se ve cómo tierra, rocas, barro y árboles se desprenden de la montaña y arrastran maquinarias. Este derrumbe se registró el 15 de octubre pasado en el sector de la vía Los Canales, a unos 20 minutos del campamento principal. El operador de maquinaria aseguró que el temor de ser despedidos por divulgar este tipo de hechos es latente, pues sostuvo que ese fue el fin de quienes grabaron el video y lo compartieron, este contenido aparece en Facebook identificado con la etiqueta #Tundayme.

Pedro señaló, además, que los trabajos de apertura de trochas en las montañas carecen de procedimientos técnicos.

“No hay una persona experimentada que esté al frente y que sepa cómo es el terreno, para saber por dónde tiene que irse. Lo que sucedió ahí es que querían destapar ese canal, lo que se ve en el video (…). Que llevan ellos (los jefes chinos) un plan de trabajo, no lo tienen. (…) yo quiero que mi identidad no vaya ahí (en el reportaje) porque los que pasaron (grabaron y difundieron) ese video los despidieron”, dijo.

En el 2015, el Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE) observó incumplimientos a la licencia ambiental de la empresa china luego de seis inspecciones en este proyecto minero realizadas por técnicos de la Dirección Nacional de Control Ambiental del MAE. Entre los incumplimientos se enlistó: “Mal manejo de combustibles, falta de actividades de rehabilitación de las laderas y quebradas afectadas, (falta de) plantación de especies herbáceas como gramalote para estabilizar el suelo (con el fin de evitar derrumbes), inadecuado tratamiento para la disposición final de los lodos de perforación en algunas plataformas, entre otras observaciones”, según consta en la página web del MAE.

Por ello, esta secretaría ordenó la suspensión inmediata de todo tipo de actividad que no se encuentre contemplada en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y en el Plan de Manejo Ambiental (PMA), aprobado para la fase de explotación de 30 000 toneladas por día, hasta que se tomen las medidas correctivas necesarias.

Mongabay Latam solicitó información a esta institución estatal para preguntar si se resolvieron estos problemas, para conocer qué tipo de controles ambientales se ejecutan y qué procedimientos se han implementado para proteger a los animales que continúan merodeando el área concesionada, que hasta hace unos años formaba parte de su hábitat. No obstante, hasta el cierre de este artículo el Ministerio del Ambiente del Ecuador no respondió el cuestionario enviado.

El 19 de enero pasado, el ministro de Minería, Javier Córdova, aseguró —en una entrevista para el canal Teleamazonas— que el retiro del material (tierra y rocas) se hace de forma técnica, y que lo mismo se hará cuando se empiece a extraer agua para la obtención de los minerales.

“Esas 90 000 toneladas día, que parte se procesa y parte va como material estéril, va a las escombreras, que tienen que seguir un proceso y tienen que ser rehabilitadas (escombreras). Después de hacer el proceso para extraer el cobre van a las relaveras (…) Hay una capa impermeabilizante, primero viene el relave (del agua), después pasa a una segunda planta de sedimentación, luego pasa a una planta de clarificación de agua, termina en una planta de purificación del agua y después termina de vuelta en la naturaleza”, detalló Córdova.

Comunidades, activistas y organizaciones no gubernamentales se han opuesto a este proyecto minero a cielo abierto y lo han expresado en las calles del país y en las redes sociales. Justo en este tipo de plataformas digitales se difundieron, el 12 de marzo último, fotografías de tres osos de anteojos (Tremarctos ornatus), también conocidos como osos andinos, desplazándose por el medio de las trochas abiertas en una de las zonas de influencia del proyecto Cóndor Mirador.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) tiene categorizada a esta especie en peligro de extinción y el MAE considera que este mamífero está en riesgo por la pérdida de su hábitat y la caza.

Mongabay Latam buscó la versión de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom) —organismo estatal encargado de vigilar las actividades mineras bajo las normas técnicas y ambientales— sin embargo señaló que es el Ministerio del Ambiente de Ecuador la entidad encargada de ejecutar los controles para evitar afectaciones ambientales.

La Arcom destacó que realiza controles semanales en los aspectos técnico, económico y de seguridad de control minero para verificar el avance de las obras que se encuentran implementando en el Proyecto Mirador.

“Las personas encargadas de las inspecciones son: 2 especialistas técnicos con título en carreras a fin a ciencias de las tierras (geólogos – mineros) y 1 especialista económico (economista)”, se detalló en las respuesta al cuestionario enviado a esta institución.

Sobre los derrumbes o deslizamientos en la zona concesionada, la Arcom aseguró que solo ha ocurrido un evento de esta naturaleza desde inicios del 2016 a la fecha.

“Producto de las fuertes lluvias y saturación de agua en superficie, lo que produjo flujo de lodo y caída de material en la zona donde se ubicarán los trabajos de explotación (open pit), el material que se observó es suelo arcilloso, el área afectada fue aproximadamente 0.58 has, con un volumen de desplazamiento de 8700 m3 “, se especificó.

Mongabay Latam también envió una solicitud de entrevista a los correos de dos funcionarios de la empresa de capital chino que figuran en la página web de la Superintendencia de Compañías. Tampoco hubo respuesta. De igual forma no se pudo establecer contacto con los números telefónicos de la firma minera que constan en el mismo portal de internet.

Los claros que se forman en la Cordillera del Cóndor son las huellas de la deforestación que ECSA deja y que genera presión en los cientos de especies animales que se quedan sin su hábitat, lamentaron habitantes shuar. Según el Sistema de Áreas Protegidas del Ecuador, “la cordillera podría tener una flora más rica que cualquier otra área de similar tamaño, con 2030 especies registradas hasta el momento de un total estimado de 4000”. En el portal web de este sistema, se detalla que el número de “aves iguala al inmenso Yasuní, con 613 especies”. Y que “en los últimos cinco años se han descubierto varias especies nuevas para la ciencia, entre ellas 65 tipos de orquídeas, una musaraña marsupial y una de las pocas plantas carnívoras del Ecuador”.

Los habitantes de las comunidades, que suelen recorrer a diario la zona, le contaron a Mongabay Latam que la tala de árboles, la extracción de la capa vegetal, el sonido de las maquinarias y el paso de los obreros han ahuyentado a los animales. Las aves, mamíferos, reptiles han migrado a otras partes de la cordillera. Muy cerca de allí está la selva peruana.

“Como ahí está cerca la frontera están yéndose al vecino país, todos los animales que vivían aquí. Están migrando. Por eso es que a veces se ven en el camino osos”, indicó un habitante de El Pangui, que pidió no dar su identidad porque labora en Mirador.

Santiago (nombre protegido) contó que cuando trabajó en el equipo de desbroce de la mina se veía gran cantidad de monos, sajinos, serpientes, puercoespines, entre otras especies. Pero que este panorama ha cambiado, ya no ven más a estos animales.

“Se dijo que iba a ser una minería bien tecnificada, pero hasta aquí no se ha visto que hay una tecnología de punta. La minería no trae buenas cosas, la minería trae destrucción a la flora y fauna”, deploró el trabajador de ECSA.

¿Qué está pasando con los peces?

La pesca en los ríos Quimi, Tundayme y Wawayme ha disminuido, aseguraron habitantes de las cercanías de estos afluentes. Ellos indican que las especies que solían pescar hasta hace algunos años han desaparecido. Si bien lo ideal sería utilizar dispositivos tecnológicos para medir la acidez, contaminación o algún tipo de impureza en específico que esté afectando a estos cuerpos de agua, su relación cercana con el río los hace notar los cambios en la naturaleza.

Entre las especies que habitan los ríos de la provincia de Zamora Chinchipe están el corroncho, el bocachico, la vieja, entre otras. Hay peces que aún no cuentan con su taxonomía completa, es decir, que hay peces que aún no han sido clasificados por expertos.

Pero los habitantes de las cercanías de las riberas del Quimi, Tundayme, Wawayme y Zamora no solo han notado cambios en los ríos, también han observado que “las gallinas se enferman, antes no. El ganado se enferma. El agua ahorita baja (por el río Tundayme) solo barro. Los chanchos también se enfermaron (…) se enfermaron con esa agua que bajaba de allí (río Tundayme). Pero antes era peor, salía un agua con una pestilencia horrible pero ahorita ya no tanto porque han puesto una máquina. A veces sí apesta. Esa agua baja por aquí por la puerta. Ellos nunca limpian nada, limpian sí, lo que es de ellos, pero aquí nada”, contó una pobladora que vive cerca del río Tundayme, quien conoce del desarrollo del proyecto Mirador, y quien conversó con un grupo de especialistas que recolectó información para elaborar el informe Entretelones de la mega minería en el Ecuador, que fue presentado a inicios del 2016 por la ong Acción Ecológica.

Tres páginas de este documento están destinadas a evaluar la contaminación de los ríos Quimi, Tundayme, Wawayme y Zamora.

En la página 28 del informe se detalla que el desbroce de los cerros de la zona del proyecto minero Mirador, según indicaron pobladores, más el agua de las lluvias que arrastra lodo, tierra y rocas “ha dado lugar a la contaminación, por partículas en suspensión, de los ríos Wawayme y Tundayme, provocando severas variaciones en la turbidez del agua”. Se detalla también que estos ríos y la parte baja de la cuenca del río Quimi, “han sufrido varias modificaciones tanto a nivel físico, como biológico y químico”, además que “el lecho de los ríos se está llenando de lodo y las partículas en suspensión impiden el paso de luz, lo que probablemente ha provocado una sensible disminución de la biodiversidad”.

Mongabay Latam logró ubicar a Julio, biólogo que pidió no ser identificado en el reportaje por su relación con una institución pública. Él ha estudiado las especies acuáticas de varias zonas del país y también conoce la situación de los ríos cercanos a Mirador.

El técnico comentó que antes de hablar de contaminación en estos cuerpos de agua, se deben realizar estudios rigurosos del líquido, a partir de muestreos, para identificar qué elementos estarían contaminando los afluentes. El experto agregó que sería muy costoso realizar una investigación de este tipo, por los equipos que se requieren para levantar la información científica.

“Entre ellos tenemos atarrayas, redes de arrastre, electrofishing, necesitamos botes a motor, anzuelos, linternas, equipos de buceo, para determinar lo que está pasando. Decir así que se están perdiendo o están extinguiendo las especies a simple vista es muy complejo”, explicó el especialista.

No obstante, el científico advirtió que de haber intervención minera, pérdida de cobertura vegetal, uso del suelo y contaminación a futuro, “va a existir una extinción local. Extinción local quiere decir, que las especies se extinguen en ese río, en ese cuerpo de agua y en ese sitio”.

El biólogo lamentó que el Ministerio del Ambiente del Ecuador “no tome atención a la parte acuática” al otorgar los permisos ambientales, además de que que no existan supuestamente especialistas en esta cartera de Estado para atender este tema. Dijo que hay “muy pocos” técnicos de este tipo en el medio nacional, salvo biólogos extranjeros.

“Se debe prestar atención similar como a otros grupos, como la flora (…) no solamente para las mineras, para los demás, para el Estado, en general, este grupo (peces) ha estado olvidado en general”, apuntó.

Mongabay Latam pidió también información sobre la calidad del agua de los ríos mencionados en este reportaje a la Secretaría Nacional del Agua (Senagua). Sin embargo, hasta el cierre de esta publicación no se respondió el cuestionario enviado.

La Comunidad Amazónica de Acción Social Cóndor Mirador busca la manera de recabar pruebas para evidenciar de forma técnica los problemas ambientales en los cuerpos de agua antes citados, sobre todo, del río Zamora, por ser el que recibe las aguas del resto de afluentes.

El abogado Tarquino Cajamarca, quien asesora legalmente a Cascomi, indicó a Mongabay Latam que han iniciado conversaciones con un grupo ambientalistas para que sean el nexo con expertos que ayuden a realizar un muestreo del agua del Zamora, para así demostrar que no es apta para el consumo humano a causa de la “contaminación” de los trabajos mineros.

“Es una gestión que estamos haciendo con varias organizaciones. Esperemos que en el próximo mes (abril) podamos iniciar algún recorrido y toma de muestras para poder avanzar con algún resultado de interés de la comunidad”, detalló Cajamarca.

Mirador, un proyecto que se abrió paso en medio de irregularidades

El 5 de marzo de 2012, se firmó el contrato de explotación minera a gran escala proyecto Mirador. Un año después, trascendió un informe de la Contraloría General del Estado (informe DIAPA-0027-2012) en el que se enumeraban irregularidades en torno a la concesión minera para desarrollar Mirador, irregularidades que violaron varias normas del país.

La Contraloría señaló en el documento que funcionarios de los Ministerios de Minas y Petróleos y de Recursos Naturales No Renovables, entre otras instituciones, pasaron por alto el mandato Constituyente 6, norma que ordenaba la extinción de las concesiones mineras que fueron otorgadas para desarrollarse al interior de áreas naturales protegidas, bosques protectores y zonas de amortiguamiento.

Contraloría también detalló en su informe que se incumplió con lo que estipula el artículo 396 de la Constitución de la República del Ecuador: “El Estado adoptará las políticas y medidas oportunas que eviten los impactos ambientales negativos, cuando exista certidumbre de daño”. En el caso de Mirador, una parte del proyecto está dentro del Bosque Protector Cordillera del Cóndor, según especificó la Contraloría en el mismo documento.

Este organismo de control concluyó, además, que Ecuacorriente tenía más concesiones que las permitidas por la Ley.

“El total de las concesiones otorgadas a nombre de Cía. Min. Ecuacorriente S.A. fueron cuatro, cantidad que supera a la permitida por dicho instrumento jurídico, sin que debido a esta circunstancia se haya declarado la extinción de alguna de las áreas concesionadas sin compensación económica”, se detalló en el documento.

Otra de las anomalías detectadas era que parte de la concesión estaba situada fuera del territorio nacional.

“Observándose que en ciertas zonas sobrepasan la línea de frontera. Este hecho es evidente en la hoja topográfica Cóndor Mirador con código IGM-ÑVI-D3, de la Provincia de Zamora del Instituto Geográfico Militar”, se detectó.

Los habitantes que se oponen a este proyecto minero han asegurado que el Gobierno incumplió con el literal 7 del art. 56 de la Constitución del Ecuador que indica que las comunidades tienen el derecho a la consulta previa, libre e informada, dentro de un plazo razonable, sobre planes y programas de prospección, explotación y comercialización de recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan afectarles ambiental o culturalmente.

El presidente Correa, en cambio, sostuvo, en marzo del 2012, que sí hubo consulta previa, aunque añadió que “ellos confunden consulta previa con consentimiento previo”.

“La minería trae destrucción al medioambiente, destrucción con el ser humano. Uno no puede estar tranquilo. En el río mismo, antes teníamos un río hermoso (Quimi, Tundayme y Wawayme), un río limpio, donde todo mundo iba a bañarse en carnaval. Ahora ya no se puede. Usted se mete y sale enfermo de ese río con alergias, con hongos en el cuerpo de ese río. No sé qué pasará en los próximos años”, dijo con impotencia, Santiago, el habitante de El Pangui que labora por necesidad para el proyecto Mirador.

Cámaras trampa muestran por qué el ocelote es el rey de la selva en Madre de Dios

Fuente: Mongabay Latam / Autor: Montón López Es oportunista, no se deja ver usualmente, no es presa fácil para quienes lo quieren cazar, es famoso por su apariencia y su importancia en la Amazonía es indiscutible. Es un rey. Es el ocelote (Leopardus pardalis), también conocido como tigrillo.


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