Conoce la historia de la foto de los US$2.000
Un fotógrafo holandés hizo un retrato de una vendedora con su hijo. Dijo que le pagaría un porcentaje de lo que cobrara si llegaba a venderla.
San Juan de Lurigancho es el distrito más poblado de Sudamérica. El censo del 2007 registró una población de casi 900 mil personas y hoy se calcula que pasa el millón. Tiene zonas ya urbanizadas, con sus calles trazadas, pistas asfaltadas, servicios de agua y luz (sobre todo alrededor de Los Próceres, la avenida principal) pero a los cerros más lejanos siguen llegando migrantes del interior, que vienen a la capital en busca de un futuro mejor.
No tienen casa, así que se acomodan en estos cerros como pueden y poco a poco van haciéndose ellos mismos sus propias casas. Con cartones, maderas, techos de calamina. Se organizan para hacer rondas de seguridad, comedores comunes, buscar trabajo… sobrevivir en la ciudad. Estos “agrupamientos familiares” son los barrios más pobres entre los pobres. En uno de ellos, llamado Los Nogales, vive Mariela Valera Huanca.
¿Quién es Mariela? Nació en Pallasca, Áncash, en 1981. Buscando mejores oportunidades, hace 12 años llegó a Lima con su hermano Gilmer. Se instalaron en uno de los cerros de San Juan de Lurigancho. Mariela conoció a Juan Chura, sastre de oficio, y tiene 2 hijos con él: Lady, que ahora tiene 11 años, y Roy, de 6.
Para ganar algo de dinero, Mariela iba al Centro de Lima a vender pasteles de choclo como ambulante. Llevaba con ella a Lady y Roy porque no tenía con quién dejarlos. A Roy lo cargaba a la espalda, en una manta multicolor. Eso hizo que su historia (la de miles de migrantes en Lima) sea especial: el fotógrafo holandés Robin Utrecht le tomó una foto hace tres años, le prometió pagarle un porcentaje si vendía esa foto en Europa, y ahora cumple su palabra.
EN BUSCA DE MARIELA
Pero había un problema. Robin le tomó la foto a Mariela hace tres años y para ubicarla, desde Ámsterdam, solo tenía su nombre completo. Entonces se contactó con Publimetro Holanda (había visto que el diario también salía en el Perú) y nos dio el encargo de encontrarla.
En los registros del Reniec, felizmente, solo figuraba una Mariela Valera Huanca. Y vivía en San Juan de Lurigancho. Su dirección estaba registrada en el agrupamiento familiar Los Nogales. En los registros del RUC había otro Valera Huanca, Gilmer, con dirección en un asentamiento humano de San Juan de Lurigancho: Nueva Jerusalén. Presumimos que podía ser su hermano.
Llegar hasta esa zona periférica de Lima, desde las oficinas de Publimetro en Miraflores, puede tomar más de hora y media en taxi en un domingo sin tránsito. Preguntamos a los policías y serenos del distrito por Los Nogales y buscaron en sus planos, pero no tenían registrado ese agrupamiento familiar. En San Juan de Lurigancho, ya está dicho, viven más de un millón de personas y los cerros más lejanos se siguen poblando desordenadamente de nuevos migrantes. Por allí debía andar Los Nogales, pero ni los mototaxistas, ni los vecinos, ni los serenos, sabían dónde quedaba.
Después de mucho preguntar, un mototaxista dijo conocer Nueva Jerusalén. “Está arriba, muy lejos”. En realidad, no tanto, fueron 15 minutos, pero quería cobrar más para llevarnos. Subió por un cerro sin pista, entre casas precarias, hasta que no pudo avanzar más. “Tienen que seguir subiendo a pie”, nos dijo.
Después de caminar un trecho preguntamos en una bodega por Gilmer Valera. El dueño no conocía a nadie con ese nombre, pero una señora que estaba comprando verduras nos miró con sorpresa: “Yo soy su tía”, nos dijo. “Vivimos juntos, ¿para qué lo buscan?”.
La explicación fue breve. En realidad buscábamos a Mariela, le mostramos la foto y reconoció a su sobrino nieto, Roy, “pero ya está más grande”. Sí, Mariela era la hermana de Gilmer, pero vivía en otro cerro. “La puedo llamar por teléfono”, nos dijo la tía Yesenia. ¡Excelente! Cada vez más cerca después de días de búsqueda, Mariela usaba un celular registrado a nombre de su esposo.
La tía Yesenia entendió que se trataba de algo importante. Dejó las verduras (el almuerzo podía esperar) y nos acompañó hasta la casa de Mariela, solos no íbamos a llegar nunca. A bajar a pie de nuevo, subir al auto, unos 15 minutos más hasta llegar al pie de otro cerro (una decena de casas de madera con un letrero que dice Los Nogales). Mariela nos vio desde lo alto cuando salimos del auto. Bajó corriendo con su hijo Roy. Confirmamos que era ella, reconoció de inmediato la foto que le tomó Robin hace tres años. Le dimos la buena noticia: iba a recibir 2 mil dólares. Sonrió nerviosa, feliz. “Muchísimas gracias”, fue lo primero que dijo. Se notaba que no lo podía creer.
Comentarios (24)
estoy muy contenta tengo alegria ajena y felicidad de saber lo que significa ese regalo para ella y su familia al menos pasara una feliz navidad y tomara una taza d echocolate caliente que emocion siento y laegria tambien gracias ajena al fotografo por hacer de esta madre una navodad feliz y aver si pone algun negocio y asi el dinero le seguira dando mas beneficios ¡¡¡¡¡¡feliz navidad a todos y paz en su corazones y a la gente de buena voluntad
rubi giuliana garcia garcia ,
Honestidad, eso refleja el fotógrafo holandés. Sencillez, eso refleja Mariela...como toda mujer peruana.
Ross,
Tierna historia con final feliz de una de las miles de valientes peruanas y de un sensible fotografo holandes
Miggie,
Realmente hay personas que valen la pena... aquella mujer seguramente ya había olvidado todo en cuanto a la foto! pero que Bueno que el Fotógrafo lo haya recordado... y no haya dejado la foto tirada y su promesa olvidada... Felicidades a Mariela! Seguramente es algo que se merece mucho mucho!...♥
Mariela García,
Un desenlace feliz!, el compromiso de cumplir ocn su palabra de aquel fotografo es espectacular, asi mismo la labor de Uds y las fortuita coincidencia con su tia, como si todo conspirara para que la encontraran, que bonita historia!!!!!!! gracias por compartirla.
rosalba peñaranda castro,
waoooo, me gusta la historia, valoro mucho pero mucho, de que haya cumplido la promesa que hizo el fotografo, U.U .....mis sinceros respeto para él.
clorinda llalla,
... Y asi.. DIos nos tendra mucha fe.. porque aun existen hombres de buena voluntad... Hermosa nota!!
Katherine,
MUY POCOS SON LOS SERES HUMANOS QUE TODAVIA CONSERVAN ESOS VALORES BIEN POR MARIELA FELICIDADES PARA ELLA
PATRICIA RIOS,
lo mejor q podemos hacer por el prójimo es dar sin esperar recibir nada a cambio pues nos sentimos en recompensa con ver la alegría de otros
rosemary,
Un ejemplo de honestidad. El fotógrafo holandés honra sus promesas. Buen ejemplo para los políticos peruanos, en especial para los que asumen la presidencia de la República
Gabriel Espinoza,
COMPARTO LA ALEGRIA DE TODOS.......PODREMOS HACER ALGO SIMILAR A ESE ACTO LLENO DE VALORES DE UNA VERDADERA PERSONA?...PONGAMONOS A PRUEBA Y SIGAMOS ESE EJEMPLO EN NUESTRA VIDA COTIDIANA
manuel narciso,
Que linda historia, nuestras madres peruanas se repiten historias de mucho trabajo y esfuerzo día a día. La bendición en esta navidad para las mamas como Mariela que no descansa buscando el bienestar de sus hijos y quienes como el fotógrafo que ayudan sin esperar nada a cambio. A todos, que en estas fiestas gocen de sus familias y seres queridos con mucha dicha y salud!
Fidel Roberto Coronado Diaz,
Estoy felíz por éste sucedo. De verdad, todavía hay gente honesta y sencilla en nuestro país.
Javier,
de verdad q historia, excelente, gracias a Dios todo es posible, Mariela q pases una Feliz Navidad el mismo deseo a todas las madres del Mundo y al fotógrafo holandés Robin Utrecht muchas gracias es palabra de honor, la palabra cumplida felicidades para el mundo en esta fecha especial..
Herless Lizana Sanchez,
Que bueno para Mariela, seguro que pasara una bonita navidad junto a los seres que mas quiere, aprendamos del Holandes primero esta los valores y sobre todo la honestidad, que bonita historia y un final muy feliz. Iván
Iván,
bonita historia pero recuerden que es una ONG, no es una persona natural lo que hubiera hecho mas bonita aun la accion
Gerardo,
Woooow existen aun gente honesta. Obvio no es peruano jajaja
Cecilia,
Increible la historia cae bien escuchar estas cosas en tiempos de Navidad, espero que toda su familia pase una navidad inolvidable.
Tatiana,
Que bonita historia!! Me hubiera gustado que el articulo sea mas largo.
Jaime,
Excelente!!! El holandes, ustedes, la tia y hasta el que les "invito" seguir a pie. Si cumplir promesas seria comun entre nosotros, otra seria nuestra historia. Gracias, por esta historia y por sensibilizar de alguna forma a las personas, en esta navidad que se caracteriza mas por regalos, que por fe y paz en nuestros corazones.
SystemBuilder,
Historia emotiva,muy humana que revela nuestra raza,de luchar por el dia a dia.Y por otro lado,el manifiesto una vez mas de cuanto nos llevan los europeos (porcentuados),en honestidad y cumplimiento.Ejemplo para nosotros,debemos superarnos moralmente,ojala sean nuestros nietos,esto demora...
carlos aguirre alvarado,
Es una hermosa historia, aprecio también la honestidad y gratitud del holandés y estoy segura que Mariela sabrá invertir lo mejor para su familia. Gracias por compartir, una vez más compruebo que los valores humanos prevalecen. FELIZ NAVIDAD y mejor año para todos
Teresa Clotilde Ojeda Sánchez,
ES BUENO SABER QUE EN ESTE MUNDO TAN MATERIALISTA HAYAN PERSONAS QUE VALOREN MAS SU PALABRA QUE EL DINERO.
wilber roman ferro,
El Fotografo Holandes es un Gran Hombre por ser honesto primero con sigo mismo y despues con su palabra que lo cumplio hasta la ultima consecuencia, hombres como este vale la pena hacerles una reverencia y felicitarlo por sus principios
Raul,